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Monday, 31 December 2012

¿El Calentamiento Global se detuvo en 1997?

Este es un viejo meme de los negacionistas del cambio climático. Que hace 15/16/17 años que no hay calentamiento, que el calentamiento global se detuvo en 1995, o 1997, o 2002. ¡Este argumento incluso lo leí en un foro dedicado a la meteorología!

Recordemos que hace unos años, era todo el furor que el climatólogo Phil Jones haya “admitido” que “desde 1995” no había habido calentamiento significativo. Lástima que al año siguiente esto terminó siendo falso y el período 1995-2010 sí mostraba un calentamiento estadísticamente significativo.

Obviamente estamos ante una cosecha de cerezas. Buscar el año justo en el que la tendencia lineal no es significativa y afirmar sin más que ese año el calentamiento se detuvo. Mientras tanto ignoremos todos los otros años para los cuales la tendencia sí es significativa. Eso es muy fácil de hacer cuando se tiene una serie de datos tan ruidosa como las temperaturas anuales como bien lo demuestra este gráfico de Skeptical Science

Escalator_2012_500

Se ve que en realidad hay muchísimos años en los que “el calentamiento global se detuvo” pero viendo qué es lo que pasa con 1997 en particular:

cambioclimatico1997

La línea negra es una estimación lineal del calentamiento global entre 1983 y 1997; la línea naranja es una extrapolación lineal y la línea celeste es lo que esperaríamos. Está claro que el calentamiento global NO se detuvo en 1997.

Es más, podemos hacer una estimación lineal del calentamiento global desde cada año hasta ahora y ponerla en un gráfico.

tendencia

Cada punto representa la estimación lineal desde cada año hasta la actualidad (los datos los calculé utilizando esta herramienta). Es decir, el valor de 1983 es la estimación lineal 1983-2011; el valor de 1991 es la de 1991-2011 y así. En vertical están las barras de error. Se puede ver que, si tenemos en cuenta las barras de error, no hay fundamento alguno para decir que el calentamiento global se detuvo en 1997.

Conclusión.

En definitiva, la afirmación de que desde 1997 no hay calentamiento global es absurda y deshonesta. Absurda porque no tiene sentido decir que un proceso gradual y a largo plazo como el calentamiento global se detuvo en un año y deshonesta porque el año está específicamente seleccionado para llegar a una cierta conclusión. Es aprovecharse de una serie de datos ruidosa para encontrar el dato que se quiere encontrar en vez de dejar que los datos hablen por si mismos.

Tuesday, 3 January 2012

Epistemofobia: Ad Hominem.

Empiezo el año con la resolución de postear en este blog con más consistencia. Y esto no es una promesa vacía sino una promesa ¡con gráficos! Esperemos que funcione.

ad hominemLa falacia Ad Hominem es una vieja conocida, un básico del pensamiento crítico e incluso para el público en general. Consiste en atacar a la persona en vez de a las ideas que defiende, cuando el carácter, historia, puntos de vista u otras opiniones no pesan sobre la validez de un argumento. Existen tres subfalacias que pude encontrar, aunque no existe una taxonomía universal.

  • Los insultos y ataques personales irrelevantes a la cuestión entran en la categoría de ad hominem abusivo; se relacionan con la falacia del arenque rojo. Un ejemplo serían las numerosas referencias al maquillaje y vestimenta de Cristina Kirchner o las acusaciones de que gastó US$ 100.000 en zapatos.
  • Los ataques que apuntan a las intenciones y motivos detrás de una persona son los argumentos ad hominem circunstanciales. Se relacionan con la falacia genética. Un ejemplo es cuando se acusa a los climatólogos de tener una agenda secreta para crear un gobierno mundial. Acá, además, estamos ante una premisa no demostrada.
  • Finalmente, está el tu quoque, el famoso “vos también”. Que es cuando uno ataca a una persona porque no actúa según lo que predica o plantea inconsistencias entre sus opiniones y su comportamiento. Conservapedia (la infame y anticientífica respuesta a Wikipedia) comete esta falacia en el artículo sobre Al Gore en el que se lo acusa de tener un jet privado.

Esto es en cuanto a las características básicas de esta falacia. No hay mucho más que decir que no pueda leerse en otro lado por lo que voy a centrarme en algunas consideraciones más personales.

tysonpalin2Cualquier hijo de vecina y su perro puede creerse que sabe pensar críticamente luego de aprender la falacia de autoridad y el ad hominem. Es muy seductor sentir el poder de desestimar lo que digan “los expertos” en pos de las propias opiniones apelando al “librepensamiento”. Ni el delirante que está en su sótano que cree haber refutado a Einstein como el adolescente rebelado que cree que sabe cómo solucionar el mundo van a responder bien a la realidad de que muy probablemente no saben de lo que están hablando. La apelación al Ad Hominem les brinda una excelente herramienta para sentirse inteligentes (¡es en latín!) y al mismo tiempo eliminar cualquier necesidad de demostrar su idoneidad.

Pero la realidad es que, como tantas falacias, ésta también tiene sus complejidades. Es trivial encontrar ejemplos en los cuales poner en duda la credibilidad, honestidad o calificaciones del interlocutor es perfectamente razonable.

  • Durante un juicio oral al estilo Law & Order es perfectamente válido cuestionar las motivaciones de un testigo. El testimonio de un ex-convicto que recibe una reducción de la sentencia es claramente más sospechoso que el de alguien que al atestiguar termina incriminándose en algún otro crimen.
  • La cláusula de “Conflicto de Intereses” que debe existir en los papers científicos es una respuesta a la preocupación (válida) de que un investigador que recibe fondos de una compañía que tiene interés en un determinado resultado sesge los datos y métodos (intencionalmente o no) para llegar a esa conclusión. ¿A alguien se le ocurre que no es importante notar que Andrew Wakefield, quien realizó el infame y retractado estudio que trataba de vincular la vacuna triple con el autismo, haya recibido dinero de una firma de abogados que tenía una demanda contra los fabricantes de la vacuna? ¿O que había tramitado una patente para una vacuna alternativa?
  • Cuando alguien se autodenomina “experto” su persona pasa a ser un blanco válido de ataque. Lo mismo si alguien se ensalza moralmente. Si bien podría ser visto como un tu quoque, criticar la ostentación y extrema riqueza del Papa es perfectamente válido cuando éste habla de los males de los bienes materiales.
  • Si bien en cuando se habla de falacias lógicas se dan ejemplos de silogismos muy simples, la realidad es mucho más compleja y los argumentos invariablemente tienen premisas ocultas, hipótesis auxiliares y muchas otras complejidades que hacen que no siempre sea evidente cuándo un argumento es válido. ¿Es válido la utilización de un modelo AR(1) para el análisis de registros climáticos o es mejor un ARMA(1,1)? No es razonable esperar que alguien que no sea del palo entienda esas cosas.
  • Finalmente, también es razonable invocar los ad hominems cuando se trata de ámbitos que uno no conoce. Dudo mucho que una gran parte de la población pueda evaluar la prueba del último teorema de Fermat pero harían muy bien en desestimar a cualquiera que trate de convencerlos de que en realidad la prueba es incorrecta. ´

¿Cómo distinguir entre un ad hominem válido y uno no válido? No sé, pero está claro que hay casos en los que quién brinda la información sí es relevante a una discusión. El comentador anónimo que no quiere aceptar que lo que diga un pseudoastrofísico sobre la construcción de pirámides es mucho menos relevante de lo que sabe un verdadero antropólogo está abusando el concepto del ad hominem y la falacia de autoridad.

Conclusión.

Si bien el ad hominem no deja de ser una falacia, como toda falacia no deja de tener sus complejidades. Una breve exploración de los problemas con la definición clásica de falacia puede encontrarse en la Enciclopedia de Filosofía de Sandford. Esto no significa una defensa del ad hominem, como hace tiempo hacía un blog pseudocientífico. Si he dedicado tanta tinta y caracteres para notar las sutilezas es porque esta falacia es popular y conocida,

Wednesday, 14 September 2011

Un Premio Nobel más en la lista de pseudocientíficos.

QuelccayaEn el mismo mes en la que la extensión de hielo del Ártico rompió records mínimos de área cubierta de hielo, volumen de hielo y posiblemente de extensión (que no es lo mismo que área), Ivar Giaever renuncia de la Sociedad Americana de Física porque ésta reconoce la existencia del calentamiento global.

Esto no sería demasiada noticia si no fuera porque el Dr. Giaever es un Premio Nobel. ¿Es un climatólogo premiado por algo relevante al cambio climático o la climatología? No, es un físico que ganó el prestigioso premio por “por sus descubrimientos sobre fenómenos de túnel en sólidos”. En otras palabras, en lo referente a la climatología, el Dr. Giaever –con el respeto que se merece– tiene tanta autoridad y relevancia como cualquier otro hijo de vecina que se doctoró en física.

Los negacionistas (o “escépticos”) ya están cambiándose los calzones ante este evento. Es que tanto ellos como los creacionistas tienen mucho en común. Algunos consideramos que el movimiento puede entenderse mejor como negacionismo de la evolución ya que no proponen ninguna teoría alternativa consistente y testeable (“dios lo hizo” no es una hipótesis seria); tanto los creacionistas como los que apoyan el “diseño inteligente” se limitan a sembrar confusión (tirar mierda, en criollo) sobre teorías bien establecidas y aceptadas por los científicos para que el público termine confundido. Algo parecido sucedió con las tabacaleras y su enorme campaña mediática para negar que el tabaco produce cáncer: “La duda es nuestro producto” era su lema.

En este caso, la posición de Giaever es clarificada por su carta de renuncia que fue “conseguida” por un blog y dice:

La afirmación (¿cómo se puede medir la temperatura promedio de todo el planeta durante todo un año?) es que la temperatura cambió de ~288,0 a ~288,8 grados Kelvin en unos 150 años, que (si es cierto) significa para mí que la temperatura se mantuvo sorprendentemente estable, y tanto la salud como la felicidad humana definitivamente mejoraron durante este período de “calentamiento”.

De esto podemos sacar dos conclusiones: primero, Giaever no tiene la más pálida idea de cómo se reconstruyen las temperaturas medias globales o se calculan las anomalías y no tiene interés alguno en preguntarle a alguien que sabe cómo se hace. Y segundo, que cree que un aumento de 0,8 grados en 100 años (dice 150 pero en general se habla de 100) le parece “sorprendentemente estable”.

¿Las temperaturas se mantuvieron estables estos últimos 150 años?

NH_Temp_Reconstruction

No me parece.

Ahora, el punto de cómo se mide la temperatura media global es complejo pero increíblemente interesante. El blog Skeptical Science dedicó 4 posts (Parte 1A, Parte 1B, Parte 2A y Parte 2B) a explicar cómo se computan las temperaturas medias y las anomalías que son largos pero sin desperdicio. Resumiendo y simplificando mucho:

  • Se usa el promedio de las anomalías, no las anomalías del promedio. Esto que parece una boludez es en realidad algo fundamental. Si se tomara el promedio de cada estación meteorológica y luego se calculan las anomalías se corre el riesgo de que se hayan perdido estaciones particularmente frías o cálidas a lo largo del tiempo y esto sesgue los datos. Pero si se calcula las anomalías de cada estación y luego se las promedia, entonces que se pierdan estaciones particularmente cálidas o frías no sesga los datos en una dirección determinada.
  • Se “solapan” los registros de distintas estaciones que pueden tener registros reducidos para crear un registro más largo. El método del promedio de las anomalías elimina el problema en los distintos equipamientos, calibraciones, y demás factores de confusión.
  • Los promedios se pesan según el área que cubre cada estación. Una estación que cubre mayor área tiene proporcionalmente más peso que las estaciones que cubren pocas áreas.
  • El tiempo de una estación meteorológica determinada puede usarse para inferir el estado del tiempo en un área sorprendentemente grande gracias a efecto de las teleconexiones. La temperatura de un lugar está fuertemente correlacionada con la temperatura de unos 100 km en latitudes bajas y hasta 1000 km (¡!) en latitudes más bajas. Esto es especialmente útil cuando se trata de zonas rodeadas de mucha agua.
  • Está más que claro que no tenemos estaciones meteorológicas que cubran todo el globo pero gracias a las teleconexiones se necesitan sorprendentemente pocas estaciones para lograr un buen cálculo. De hecho, ¡con sólo 60 estaciones se puede logar un registro relativamente confiable! Agregar más estaciones actualmente no aumenta necesariamente el área cubierta ya que lo único que logra es disminuir el área que representa cada estación.
  • Hay muchas potenciales fuentes de error (isla de calor urbana, malos registros, fuentes artificiales de calentamiento, etc…) que son tomadas en cuenta. Se analizan los registros de cada estación en busca de anormalidades y se trata de corregirlas.

Hay varios registros de temperatura cada uno usando metodologías ligeramente distintas (GISS, HadCRUT, NCDC y JMA) y todas dan resultados similares. También es bueno aclarar que hace un tiempo el notorio negacionista Anthony Watts criticó la calidad de las estaciones meteorológicas y realizó un registro de las que él consideraba “las mejores”. David Brillinger de la Universidad de Berkeley actualmente está compilando un nuevo registro de temperaturas globales (que muy modestamente llamó Berkeley Earth Surface Temperature o BEST) que incluye estas estaciones y muchas otras más para llegar a casi 40.000 en vez de las meras 7.280 que se usan para las otras bases de datos. Los resultados preliminares utilizando un 2% de las estaciones están en acuerdo con las demás reconstrucciones. Es cierto que se trata de una pequeña proporción pero considerando que con 60 estaciones se puede lograr un resultado bastante consistente, yo me imagino que con 800 va a ser mejor aún.

En cualquier caso, sí, Dr. Giaever, por esta y muchas otras razones el cambio climático es innegable.

Conclusión.

En mi corta vida en el mundo del escepticismo me he encontrado con muchos casos de Premios Nobel que abrazan la pseudociencia. Luc Montagnier, que cree en la homeopatía y afirma haber transmitido la “información” de una molécula de ADN a un tubo de ensayo con agua pura; Linus Paulin, que inventó la pseudociencia de la medicina ortomolecular y fue promotor de las megadosis de Vitamina C; Louis Ignarro, que tuvo una relación extraña con Herbalife; y finalmente Kary Mulis, negador del cambio climático, la destrucción de la capa de ozono y que el HIV cause SIDA además de creer en la astrología.

Agregar a otro más a esta creciente lista es cada día menos extraño.


(agradecimientos a DrGEN por hacerme llegar la noticia)

Friday, 9 September 2011

1998 es el nuevo 1995.

teólogoSi hay una razón principal por la que llamo “negacionistas” a quienes no aceptan la evidencia del cambio climático antropogénico en vez de “escépticos” es que su modus operandi no consiste en establecer una teoría alternativa ni una posición consistente sino que se limitan a sembrar confusión (“doubt-mongering” en inglés y “tirar mierda” en criollo) sobre cualquier aspecto de la climatología. Como ya mostré, este método muchas veces lleva a contradicciones internas y en muchos otros es una mera cosecha de cerezas.

Recuerdo aquellos gloriosos días cuando el cambio de la temperatura desde 1995 no era estadísticamente significativo. Ahh, qué felices que eran los negacionistas al poder negar la mera existencia del calentamiento global citando esta tenue evidencia e ignorando todo el resto. No escucharon a los verdaderos científicos quienes notaban que en un período de 15 años es muy difícil alcanzar significancia estadística del 95% y que la significancia del calentamiento en ese período era del 93%. No, ellos decidieron convertir un 93% de posibilidad de que entre 1995 y 2010 la temperatura media global haya aumentado como evidencia de que el calentamiento global no existía.

Pero no, desde este año (y para sorpresa de nadie) el calentamiento global es estadísticamente significativo. Si los negacionistas fueran realmente escépticos aceptarían esta nueva evidencia. Pero en este blog, 1998 a reemplazado a 1995 como su año fetiche y nos dice que “desde 1998 el aire no se calienta”, y agrega “13 años” para los que no saben contar y tratando de que parezca mucho tiempo. Considerando que hace 3 años el mismo blog citaba a Richard Lindzen (uno de los pocos “escépticos” que es un climatólogo activo) diciendo que “No ha habido calentamieno desde 1997 y tampoco calentamiento estadísticamente significativo desde 1995”. Esto no sólo es un caso impecable de escoger los datos que sustentan sus creencias e ignorar el resto (cosecha de cerezas) , sino que también es un caso de “mover el arco” (del inglés “moving the goalpost”). Esto es, ante una evidencia desconfirmatoria, cambiar las definiciones para hacer encajar o directamente ignorarla. Hace unos meses “tambaleaba la farsa del #cambioclimatico” porque “no había habido calentamiento en los últimos 17 años”. Ahora son 13.

¿Por qué 1998? Porque fue un año excepcionalmente caliente debido a un fuerte El Niño. Es decir, toman como dato inicial un valor atípico. Si uno comienza con un año particularmente cálido no es de extrañar que sea difícil encontrar una tendencia en aumento. No sólo eso, sino que incluso Kaufmann et. at. (2011), que buscó una explicación alternativa a la “falta de calentamiento” entre 1998 – 2008 (el aumento en las partículas en suspensión que reflejan la luz solar y enfrían el planeta) notan que “Simulaciones del S XX indican que períodos de 10 años con tendencias nulas o incluso negativos son probables” debido a la variabilidad natural. Hay muchas variables que influyen en el clima, cada una a distintas escalas temporales.

Pero confirmando nuevamente mi impresión de que los “escépticos” del cambio climático carecen por completo de una posición consistente, vemos al mismo autor culpando el calentamiento global a los rayos cósmicos y a la “recuperación de la pequeña edad de hielo” (sea lo que eso sea). ¿Hay calentamiento natural debido a una “recuperación” de la edad de hielo, por los rayos cósmicos… o directamente no hay aumento de la temperatura?

Wednesday, 7 September 2011

El clima siempre cambió.

El 21 de agosto en el programa de Adrian Paenza El Debate se habló de cambio climático. Para los que no lo conocen, El Debate es un programa en el que invitan a dos partidarios de posiciones contrapuestas y les dan un espacio para… debatir sus ideas. Paenza es el moderador que se encarga de hacer valer los límites de tiempo y presentar a los participantes. Hay un público en vivo que vota por su opinión al principio y al final del programa para medir el impacto del intercambio en sus creencias; de más está decir que no suele haber mucha diferencia. En este programa en particular la consigna era “¿Es la humanidad responsable del cambio climático?” y los dos participantes eran la Dra. en Ciencias de la Atmósfera Inés Camilloni y el Dr. en Ciencias Naturales Tristán Simanauskas. Ya por sus calificaciones se puede saber quién tomaba la posición afirmativa y quién la negativa. El programa entero de 1 hora está subido a YouTube.

Si hay algo que yo saqué en limpio son dos cosas: que mi impresión de que los “escépticos” no tienen una verdadera teoría alternativa consistente parece ser cierta y que presentar un debate sobre cuestiones científica que no son controversiales sin dar el peso correspondiente a cada opinión es poco informativo. Alguien que haya visto el programa sin saber que el 97% de los climatólogos están de acuerdo con que el hombre es el principal causante del calentamiento global (Doran, Zimmermann 2009 ; Anderegg et. al. 2010) es posible que se haya quedado con la idea de que en la comunidad científica existe un verdadero debate acerca de este tema.

Lo que brilló por su ausencia en todo el debate fue la evidencia a favor o en contra da teoría antropogénica del calentamiento global. Esto no es de sorprender ya que no se trataba de otra cosa que un mero debate televisado. Lo más cercano a verdadera evidencia fueron Inés Camilloni y Matilde Rusticucci que mencionaron que los modelos climáticos no pueden reproducir el calentamiento global de las últimas 5 décadas sin tener en cuenta el aumento en la concentración de CO2 atmosférico. Tristán Simanauskas, por su lado, en ningún momento presentó una hipótesis alternativa ni evidencias que contradijeran esa afirmación sino que se centró en dos puntos completamente irrelevantes al debate: que la reducción en el uso de combustibles fósiles va a ser dañina para los países en vías de desarrollo y que “el clima siempre cambió”. Qué relación tiene esto con la consigna del debate ("¿Es la humanidad responsable del cambio climático?”) sólo él lo sabrá; bien podría haber argumentado que las personas siempre tuvieron cáncer de pulmón y la regulación va a ser dañina para las tabacaleras mientras debatía sobre si el tabaco causa cáncer de pulmón… habría tenido la misma relevancia.

Que el clima siempre cambió es una de las más estúpidas perogrulladas que afirman los “escépticos” del cambio climático (y sin embargo es de las más populares). Siempre me pareció que le faltaba una segunda parte a ese argumento. “El clima siempre cambió…” ¿y entonces? Cric, cric, cric… Que haya cambiado en el pasado o no es completamente irrelevante (e irrelefante) a la atribución de el cambio que estamos experimentando en la actualidad. Me imagino a un abogado diciendo “Señores del jurado, siempre ha habido muertes incluso mucho antes de la existencia del acusado, por lo tanto es imposible que él haya sido el culpable de la muerte de la víctima”. O un patólogo forense realizando una autopsia: “Determinamos que el agujero en el pecho del occiso no fue la causa de su muerte ya que las personas han muerto de otras causas en el pasado. Caso cerrado”.

Pero hay otro problema: además de ser irrelevante, es potencialmente contradictorio. Un argumento favorito de los “escépticos” es que la sensibilidad climática es baja. La sensibilidad climática se refiere a cuánto cambia la temperatura del globo ante un forzamiento externo y generalmente se expresa en el aumento de la temperatura esperado al doblar las concentraciones de CO2. Los climatólogos estiman este parámetro estudiando, justamente, los cambios climáticos del pasado y si bien los valores varían bastante, la evidencia muestra que planeta aumentaría entre 2 y 4,5 ºC al doblar la concentración de CO2 con un valor más probable cercano al los 3ºC.

Climate_Sensitivity_500

Si bien se puede calcular el aumento de la temperatura causado por el CO2 de forma directa basándose únicamente en leyes físicas bien conocidas, el sistema climático tiene una serie de feedbacks o retroefectos que complican las cosas. El aumento de la temperatura, por ejemplo, causa que se derritan los hielos. No sé si notaron que el hielo es blanco pero esto significa que refleja mucha luz hacia el espacio (albedo), enfriando el planeta; al derretirse, el albedo del planeta disminuye. Esto a su vez aumenta la temperatura aún más, lo cual derrite los hielos, etc, etc… Este es un caso de feeback positivo, pero también hay algunos feebacks negativos como el posible aumento en la biomasa y su consecuente absorción de CO2 o, posiblemente, el aumento en la nubosidad.

El “escéptico” que afirma lo más campante que “el clima siempre cambió” está diciendo, esencialmente, que la sensibilidad climática es alta. Si ésta fuera baja, el clima sería estable variando poco en relación a los diferentes forzamientos. Y este no es el único caso de contradicciones internas en los argumentos de los “escépticos”; si la sensibilidad climática es baja, ¿por qué el minúsculo cambio en la actividad solar del último siglo va a tener tanto impacto en las temperaturas globales? o ¿por qué un mínimo solar nos llevaría directo a una nueva edad de hielo?

Conclusión.

En la ciencia siempre se trata de contrastar teorías o hipótesis alternativas. La teoría antropogénica del calentamiento global explica una enorme cantidad de observaciones y está fundamentada en ciencia básica. Los “escépticos” no tienen una hipótesis alternativa que las explique mejor; de hecho, los ataques a la ciencia climática son mutuamente contradictorios en muchos casos.

Friday, 2 September 2011

Editor renuncia luego de publicar paper “escéptico” del calentamiento global.

roy-spencer-congress-testimonyHace unos meses el Journal of Remote Sensing publicó un paper autorado por el notable “escéptico” Roy Spencer. El paper en cuestión (On the Misdiagnosis of Surface Temperature Feedbacks from Variations in Earth’s Radiant Energy Balance) afirmaba, básicamente, que los resultados de los modelos climáticos eran incompatibles con las observaciones. Esto causó una de las proverbiales erecciones masivas en quienes niegan el cambio climático antropogénico como cada vez que hay alguna noticia que, superficialmente o si se la distorsiona más allá de todo reconocimiento, puede llegar –posiblemente– a indicar que tal vez hay algún factor que ignoramos o una complejidad extra en el sistema climático.

Pero esta vez quienes aceptamos el peso de la evidencia a su favor también podemos excitarnos cada tanto. En este caso es una noticia bastante increíble, el editor de la revista científica Remote Sensing renunció tras haber aceptado ese paper. Y no se trata de un caso de correlación que no implica causación. En el editorial (pdf) que acompaña la más reciente edición del journal, Wolfgang Wagner dice que el paper contenía “fallas fundamentales” y “afirmaciones falsas” y que, por lo tanto, “no debería haberse publicado”.

Para que un paper se publique en una revista científica éste primero debe pasar por una revisión por pares en la que expertos en los campos relevantes lo leen, evalúan y elevan recomendaciones. No se supone que estos revisores estén 100% de acuerdo con los resultados del paper sino que se trata de un proceso para corregir fallas graves y falsedades groseras antes de que se publiquen. En este caso el arbitraje no funcionó correctamente y dejó pasar un paper de paupérrima calidad y con errores factuales. (Para más detalles, en Real Climate hay un buen resumen). Según Wagner “el equipo editorial inintencionalmente seleccionó tres revisores que probablemente compartían algunas nociones escépticas sobre el cambio climático con el autor”

Si esto hubiera quedado en eso no habría habido problema; trabajos de mala calidad son publicados todos los días. El problema fue el orgasmo colectivo que se dio simultáneamente en todos los sitios de noticias y blogs hostiles a la idea del cambio climático antropogénico. Wagner parece muy sorprendido en su editorial y cita varios ejemplos de mala prensa que tomaron los resultados del paper como evidencia que refutaba el calentamiento global y en Media Matters tienen una larga lista de otros más. Yo me pregunto en dónde tenía metida la cabeza. Una simple búsqueda en Google lo informaría de que éstas son las tácticas de los negacionistas y lo habría alertado a que éste iba a ser el caso. Como decía Michael Ashley hace un mes:

Un nuevo artículo por Spencer & Braswell está siguiendo la trayectoria común de muchos papers [que desafían el consenso que el calentamiento global antropogénico es real]:

  1. El artículo es publicado en una revista fuera del mainstream luego de un arbitraje inadecuado.
  2. Un comunicado de prensa de los autores exagera/distorsiona el contenido del artículo para inflar su importancia y aumentar la atención recibida.
  3. Noticias sobre el artículo se extienden como fuego.
  4. Algunos medios agarran el comunicado de prensa y los exageran aún más, así la información que finalmente llega al público no tiene casi relación con el artículo original.
  5. Luego de unos días, los expertos en el campo muestran que el artículo original es fatalmente incorrecto; pero para este momento el daño está hecho.
  6. Por años hacia el futuro el artículo es citado por negacionistas del cambio climático antropogénico como evidencia de que no es cierto.

Roy Spencer, por supuesto, grita "¡CONSPIRACIÓN!” diciendo que los “patotas del IPCC pusieron presión en una revista por atreverse a publicar algo que pueda dañar la posición política e inamovible del IPCC de que el cambio climático es casi en su totalidad antropogénico”.


encontrado gracias a  Stoat, Climate Denial Crock of the Week y Deltoid

Friday, 19 August 2011

Los animales migran debido al calentamiento global.

migración Una de las respuestas predecibles de los animales y plantas frente al aumento de la temperatura es migrar hacia regiones más frías. Esto, básicamente, significa mudarse a más altitud o moverse hacia los polos. Pero así como esta la respuesta de los animales es predecible, también lo es el de los “escépticos” del cambio climático: negar, desinformar, malinterpretar y sembrar confusión.

La ciencia básica es más que simple: la temperatura suele disminuir con la altitud y aumentar con la latitud. Si una determinada planta tiene un rango de temperatura ambiental óptima pero su hábitat comienza a calentarse, las plantas que estén en las zonas más calientes van a tener menos éxito que las que están en zonas más frías y que ahora empiezan a ser más hospitalarias. A grosso modo las plantas que están a más altitud y mayor latitud (más cerca de los polos) van a sobrevivir mejor a este cambio y así todo el hábitat se mueve en esa dirección. Lo mismo pasa con los animales aunque estos también tienen la virtud de poder moverse con sus propios medios. Este efecto ha sido observado hacer tiempo. Ya en 2003 la revista Nature publicó 2 estudios “masivos” que concluían que analizaban más de 1500 especies distintas y concluían que sus hábitats estaban migrando hacia el norte (porque los estudios se hicieron en el hemisferio norte) a una velocidad de 6 km por década y que los comportamientos asociados con la primavera se adelantan unos 5 días por década.

Un reciente meta-análisis publicado en la revista Science realizó un análisis estadístico de unas 2000 especies y sus regiones de acción y concluye que, en promedio, la velocidad de migración es de 16,9 km por década hacia los polos y de 11 metros por década hacia tierras más altas. Esto es, según los autores, 3 y 2 veces más rápido de lo que se pensaba. Los autores también encontraron que las especies que más rápido están migrando son las que habitan en las regiones que están sufriendo más calentamiento (no todo el globo se calienta igual) y que la magnitud de la migración era cercana a la esperada  teniendo en cuenta la magnitud del calentamiento.

Número tan altos y dispares con el resto de la literatura sin duda deben levantar algunas sospechas entre los científicos activos en ese campo. Me imagino que en los meses siguientes este estudio va a ser sujeto a varias críticas. Veremos qué sucede. En cualquier caso las críticas, esperemos, van a ser más substanciosas que las ofrecidas por un notorio negacionista del cambio climático Luboš Motl. En un post en su blog concentra tanta desinformación que me sorprende.

Motl comienza haciendo notar que todas las especies eran del hemisferio norte. Y sí, la mayor parte de la investigación es realizada por Europa y EE.UU. por lo que la mayor parte de la información confiable va a ser de especies de ese hemisferio. Los propios investigadores se quejan de eso en el artículo en Science Now y he leído trabajos que notan esta falencia (igual me acuerdo haber escrito sobre un paper similar sobre un pececito australiano). De todas formas esto es un dato menor, lo importante va a continuación.

Estamos hablando de un cambio del hábitat de unas 100 millas en 20 años.

Tuve que buscarlo en google pero 100 millas son unos 160 kilómetros. ¿De dónde saca esta cifra si el paper habla de 16,9 km por década? Al principio no lo entendía pero luego caí en la cuenta. En la noticia que Motl linkea se hace referencia a una mariposa que “migró 135 millas en 21 años”. Que use este dato extremo en vez del promedio que concluye el trabajo no sólo es engañoso sino que, sumado a que no linkea a la publicación original, me hace pensar que ni siquiera leyó el paper que está criticando. En cualquier caso, esto es la base para su argumentación:

Sin embargo, esta figura de 200 o incluso 300 kilómetros cada 20 años que indican claramente no tiene nada que ver con la tasa de calentamiento global. ¿Por qué?
Si se substituye el calentamiento observado en 20 años –algo así como 0,3ºC (…)– y si se calcula la distancia que uno debería alejarse del ecuador para compensar por este calentamiento, se obtiene una distancia mucho menor. La diferencia polo-ecuador en la temperatura media global es de unos 80ºC (…). Así que 0,3ºC es aproximadamente 1/250 de la distancia polo-ecuador y 1/250 de 10.000 km es más o menos 40km o 25 millas.

Este argumento es fractalmente falso. Es incorrecto sin importar a la escala en la que se mire y cualquiera que haya leído el paper siquiera superficialmente reconocería por qué. Dejemos de lado que la figura con la que comienza es un orden de magnitud mayor al realmente publicado, o que pretende utilizar el aumento en la temperatura media global para predecir efectos locales o que no tuvo en cuenta la correlación encontrada entre el calentamiento local y la migración observada. Tampoco da para señalar sutilezas como que el aumento de la temperatura en el hemisferio norte en realidad es mayor que la media por ser un hemisferio principalmente continental. Tampoco lo voy a criticar por utilizar una función tan simplista de la disminución de la temperatura según la latitud que no tiene en cuenta factores meteorológicos como las células convectivas. Ni tiene sentido señalar que sugerir que como los animales migraron más de lo esperado, entonces “no tiene nada que ver” con calentamiento global es cualquier cosa menos un argumento válido. No, lo peor de su argumento es que su valor de 20km por década es –oh, la ironía– ¡muy cercano al que llegaron los investigadores!

Conclusión.

Además de satélites y estaciones meteorológicas la naturaleza nos brindó miles de millones de termómetros naturales con los cuales corroborar la noción de que el planeta se está calentando. Lejos de “tambalear la farsa” el calentamiento global es cada vez más innegable.

Chen, I., Hill, J., Ohlemuller, R., Roy, D., & Thomas, C. (2011). Rapid Range Shifts of Species Associated with High Levels of Climate Warming Science, 333 (6045), 1024-1026 DOI: 10.1126/science.1206432

Monday, 8 August 2011

Cuántos terremotos hay por semana.

Este es otro Rafa distinto.

Esta es una entrada rápida. A ver si le gano a La mentira está ahí afuera al responder a la última chantada del blog de Rafael Palacios (Rafa para los amigos y para quienes lo detestamos) Rafael López Guerrero; Rafael Palacios es "rafapal" (también detestado).  Esto ya es más deporte que otra cosa.

Hace meses, y por alguna razón que sólo su cerebro divorciado de la realidad puede entender, Rafa está obsesionado con el cometa Elenin (que no va a destruir la Tierra). Hoy, tratando de elevar nuestro nivel de alarma nos dice que “En los últimos 7 días se han reportado más de 31 Terremotos por encima de 5.0”.

La actividad sísmica continúa en aumento a medida que se produce la aproximación del cometa Elenin.  La actividad solar y el diagrama TEC-F2 no ofrecen lugar a dudas que existen zonas en la ionosfera con acumulación superior a 20 unidades sobre la media acumulada mensual.
Queda claro para los expertos que el incremento de la actividad sísmica se debe al incremento de las perturbaciones procedentes de las tormentas solares, y evidentemente, tal y como ya pusimos de manifiesto en 2009 al tránsito del “cluster”

Y luego da una lista de terremotos. En el modus operandi típico de este chantapufi la lista tiene extactamente 31 sismos por lo que el título de su entrada es falso desde el vamos al prometer “mas” de 31. Pero dejando las chicanas de lado, ¿31 terremotos de magnitud mayor a 5 puede representar un “incrementeo de la actividad sísmica”?. Fácil verificarlo. Vamos al sitio de la US Geological Survey  donde hay una página de hechos y estadísticas sobre los terremotos. Ahí vemos que hay una lista de cuántos terrmotos por año hay, en promedio, de cierta magnitud. Sumando veo que hay 1469 terremotos por año (en promedio) con magnitud mayor a 5, lo cual representa 4 por día o 28 terremotos por semana.

A Rafa y “su team” les parece que un aumento de 3 terremotos por sobre la media semanal es noticia como para alarmarse… saquen sus propias conclusiones.

Saturday, 23 July 2011

Calentamiento global: 1998-2008.

Recientemente los negacionistas del cambio climático tuvieron un orgasmo colectivo cuando la revista Proceedings of the National Academy of Sciences publicó un paper titulado “Reconciling anthropogenic climate change with observed temperature 1998–2008” en el que, según ellos, se “reconoce” que no hubo calentamiento entre 1998 y 2008. Pero más que demostrar que el cambio climático es un fraude, el tratamiento de este paper es un enorme ejercicio de cosecha de cerezas: se acepta sólo una parte del paper mientras se desestima por completo el resto. No es necesario leer mucho más que el abstract para darse cuenta de que está lejos de una demostración del fraude:

(…) encontramos que los registros de temperatura recientes son consistentes con nuestro actual entendimiento de la relación entre temperatura superficial, variabilidad interna, y forzamiento radiativo que incluye factores antropogénicos con efectos de calentamiento y enfriamiento bien conocidos.

Este paper empieza sí, reconociendo que entre 1998 y 2008 los registros muestran “poco calentamiento”.  Eso no es lo mismo que “ningún calentamiento” y mucho menos a la luz de la reciente noticia de que las temperaturas entre 1995 y 2010 sí muestran un calentamiento significativo. Ya en el primer párrafo del trabajo nos damos cuenta por dónde viene la cosa cuando los autores afirman que esto “hace que algunos comentaristas populares duden de nuestro entendimiento” del calentamiento global antropogénico y cita dos artículos publicados en internet. Es decir, este paper es casi una respuesta directa a presiones propagandísticas externas a la comunidad científica. Para tener una idea de la relación de la escala en la que estamos hablando:

1_HadCRUT3_bar spaHay que ser ciego para no ver el calentamiento global en este gráfico.

Pero para no seguir dando vueltas, ¿qué es lo que dice el paper? Kaufmann et al proponen una explicación de por qué durante período la temperatura no aumentó tanto basándose en modelos de computadora y datos reales. Sorprendentemente para nadie, el forzamiento radiativo total de la Tierra no es constante y hay variaciones a corto plazo superpuestas al aumento a largo plazo causado por los gases de efecto invernadero antropogénicos. A pesar de que las emisiones de CO2 siguen aumentando, hay otras variables (de nuevo, sorpresa para nadie) que influyen en el balance energético de la Tierra. Según los autores, el aumento en los aerosoles (partículas suspendidas en la atmósfera que reflejan la luz hacia el espacio) producto del aumento en la quema de carbón especialmente en los países asiáticos canceló casi completamente los forzamientos positivos antropogénicos. Entonces son los factores naturales los que tomaron el control en esta última década. “La disminución de la insolación solar como parte del ciclo de 11 años y el cambio cíclico de El Niño - La Niña” causaron una disminución del calentamiento (no un enfriamiento).

image Forzamiento radiativo de emisiones de azufre antropogénicas (violeta), forzamiento antropogénico total (azul), estimación linear del forzamiento antropogénico total (azul punteada), forzamiento radiativo por insolación solar (naranja), forzamiento radiativo total (rojo) y temperatura (negro). El período post-1998 está sombreado

No puedo repetir suficiente que esto no es sorpresa. Es interesante, pero no sorprendente. En el mismo paper afirman que los modelos climáticos muestran que décadas sin calentamiento o incluso con enriamiento son perfectamente posibles. De hecho, sólo hace falta echar un breve vistazo al gráfico para notar varios cortos períodos que, a pesar de haber una clara tendencia a largo plazo, muestran una tendencia neutra o negativa.

Muy al pesar de los negacionistas que dicen que “los datos indican que en la pasada década la cantidad de aerosoles en la atmósfera no se ha incrementado” también recientemente salió un paper que concluye precisamente lo contrario y apoyaría la tesis de Kaufmann et al:

Varias series de datos independientes muestran que los aerosoles estratosféricos aumentaron en abundancia desde 2000 (…) reduciendo el calentamiento global reciente que hubiera habido de otra manera.
(..)
Aunque el forzamiento radiativo a largo plazo está determinado por factores bien conocidos, aquí presentamos un ejemplo de otra variedad de forzamientos que pueden ser importantes en escalas temporales de decenas de años.

Lo mismo que este otro (Anthropogenic sulfur dioxide emissions: 1850–2005) que en su conclusión dice que:

Las emisiones [de aerosoles sulfurosos] llegaron a su máximo a principios de 1970s y se redujeron hasta 2000, con un aumento en años recientes debido a mayores emisiones en China, transporte internacional y países en desarrollo en general.

Conclusión.

Hace poco paleontólogos descubrieron un ojo muy complejo que data del cámbrico y que los creacionistas publicitaron (previsiblemente) como una “refutación” de la evolución. La analogía con este paper es sorprendente. Así como la aparición relativamente rápida de órganos complejos no refuta la evolución, tampoco refuta el calentamiento global antropogénico la observación de décadas sin calentamiento o incluso, con enfriamiento.

Los negacionistas lograron interpretar que el cambio climático es un fraude en un paper que apoya explícitamente las conclusiones principales del consenso. Se trata de un análisis de los detalles particulares que se suma a nuestro entendimiento sobre éste y no es de ninguna manera incompatible con él.


ResearchBlogging.orgKaufmann RK, Kauppi H, Mann ML, & Stock JH (2011). Reconciling anthropogenic climate change with observed temperature 1998-2008. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 108 (29), 11790-3 PMID: 21730180

Thursday, 16 June 2011

No nos dirigimos hacia una nueva edad de hielo.

sun by SDONuestra estrella tiene un ciclo de actividad de aproximadamente 11 años. Tiene un máximo y un mínimo que coinciden con la aparición y desaparición de manchas solares en su superficie. Hace unos años los astrónomos se están rascando las cabezas ya que el actual ciclo solar (el número 24 desde que comenzaron los registros en 1755) se tardó mucho en empezar. Con el reciente lanzamiento del Solar Dynamics Observatory, a nadie le hace mucha gracia que al Sol se le de por estar tan tranquilo y aburrido.

Pero hace unos días, durante una reunión de la División de Física Solar de la Sociedad Estadounidense de Astronomía, científicos anunciaron que no sólo estamos ante un ciclo particularmente tranquilo, sino que es posible que el próximo ciclo (25) ni siquiera empiece.

Se sabe nada poco sobre los mecanismos detrás del ciclo de 11 años por lo que su predicción no es una ciencia exacta. De todas formas hay 3 líneas de evidencia que apuntan hacia la misma dirección que Phil Plait resume mucho mejor de lo que yo podría. Primero, las manchas solares están disminuyendo en su contraste y si esta tendencia sigue es esperable que desaparezcan completamente en los próximos años. Segundo, el máximo solar es anticipado por la aparición de una corriente solar (que no puede observarse directamente pero que se mide mediante la heliosismología, ¿no es genial?) que corre de oeste a este migración hacia el ecuador pero esta corriente no está por ningún lado. Finalmente, la actividad magnética en la corona (la atmósfera del Sol) se mueve hacia los polos antes de un máximo y actualmente esta migración es muy débil.

Toda esa charla de un “gran mínimo” solar, predeciblemente, produjo comentarios advirtiendo una nueva edad de hielo tanto entre algunos medios como muchos “escépticos” climáticos (por ejemplo, este post o los comentarios en este). Pero este es otro caso de malaprensa; nunca dejes que los hechos arruinen una buena historia. No se los puede culpar, después de todo el Mínimo de Maunder podría estar vinculado con la Pequeña Edad de Hielo aunque me parece que no está del todo claro. En cualquier caso, no sólo no se sabe cuánto va a durar esta época tranquila del Sol sino que su efecto se enfriamiento sería mínimo comparado con el forzamiento de los Gases de Efecto Invernadero producidos por las actividades humanas. Y esto no es especulación de mi parte: en 2010 Feulner y Rahmstorf publicaron “On the effect of a new grand minimum of solar activity on the future climate on Earth” en donde exploran el efecto de un nuevo gran mínimo en el clima. John Cook de Skeptical Science explica la metodología del trabajo pero la conclusión es clara.

Mínimo solar

La diferencia de temperatura entre un escenario de mínimo solar y uno con la actividad similar a la actual es de a lo sumo 0,3ºC. Quien esté preocupado por un “enfriamiento global” de estas características debería temerle mucho más un calentamiento global de entre 2 y 4,5ºC.

Conclusión.

Esta noticia es muy interesante y pone en manifiesto lo poco que sabemos sobre los mecanismos internos del Sol. No sabemos qué tan raro o común es este fenómeno y, para ser sinceros, es poco probable que se pueda predecir con confianza qué va a hacer el Sol en los próximos 100 años. Sin embargo podemos estar relativamente seguros de que no vamos hacia una nueva edad de hielo y que un mínimo solar no es la solución al calentamiento global.

Esta es una de esas oportunidades donde se puede ver la verdadera cara de los “escépticos”. Quienes exigen rigor científico absoluto y buscan cualquier excusa para criticar a la climatología ahora saltan a conclusiones apresuradas sin la menor consideración por la ciencia. En el post sobre el tema en el blog “EL FRAUDE DEL CAMBIO CLIMÁTICO” el autor dice:

Es increíble la lentitud con la que muchos científicos han tardado en reaccionar a lo que ya sabían muchos científicos hace una década, esta es una buena noticia científica que da la razón al 100 por cien de lo que llevo hablando en este Blog desde hace mas de tres años (…)

Quien haya leído blogs como Starviewer encontrará este tipo de declaración muy familiar. Es que es un remate clásico del conspiranoico que cree haber refutado teorías científicas bien establecidas en el sótano de su casa e interpreta el rechazo de la comunidad científica como basado en ideología y dogmatismo en vez de, como es en realidad, en la paupérrima calidad de sus datos, razonamientos, conclusiones y contacto con la realidad.

Monday, 13 June 2011

El calentamiento de los últimos 17 años sí es estadísticamente significativo.

FarsaHace un tiempo hay un mantra entre quienes niegan el cambio climático antropogénico que consiste en que “no hay un aumento significativo en la temperatura en los últimos 15 años”. Esta afirmación tiene su origen en una entrevista al climatólogo Phil Jones realizada por la BBC con varias preguntas “formuladas por escépticos”:

B - ¿Está de acuerdo con que desde 1995 al presente [2010] no hubo calentamiento global estadísticamente significativo?

Sí, pero casi. Yo también calculé la tendencia para el período 1995-2009. Esta tendencia (0,12ºC por década) es positiva, pero no significativa al nivel de significancia estadística de 95%. La tendencia positiva está bastante cercana al nivel de significancia. Lograr significancia estadística en términos científicos es mucho más probable para períodos más largos y menos para períodos cortos.

Como dice Phil Jones, el período en cuestión es corto y, por lo tanto, es difícil encontrar una tendencia significativa. Pensar que el planeta no se está calentando porque no se puede encontrar significancia en un período corto es como pensar que un pibe de 7 años no está creciendo porque no hubo un crecimiento significativo en un período de 2 semanas. Un segundo problema es que la significancia estadística del 95% es más o menos arbitraria. Los mismos datos no fallarían la prueba de significancia si utilizáramos el criterio de 90%, por ejemplo.

Para el que entiende todo eso no es sorprendente enterarse entonces que el período 1995-2010 sí es estadísticamente significativo. Al agregar sólo 1 año la tendencia supera el nivel del 95% y muestra una tendencia de 0,19ºC por década. Grandes noticias, gente, el calentamiento global no se detuvo; a la atmósfera no le importa que las estadísticas no den una tendencia significativa. En otras palabras: el clima no es matemática, es física.

Pero, ¿por qué esperar hasta 2011 para agregar un año? Bien podríamos haber agregado el año 1994 para tener más o menos la misma cantidad de datos. De nuevo no es sorprendente que el período 1994-2009 también sea significativo. De hecho, esto demuestra el descarado cherry picking por parte de los “escépticos” que formularon esas preguntas.  En un comentario en el blog Deltoid el blogger, negacionista climático y autoproclamado “físico conservador” Luboš Motl nos muestra por qué los “escépticos” eligieron 1995 (mis negritas):

1995 es el primer año cuando la significancia estadística de la tendencia de ese año a 2009 falla con seguridad. Desde 1994 uno obtendría una tendencia técnicamente significativa.

Conclusión.

No es el #CambioClimático lo que es una farsa, sino la negación de su existencia. Nos muestran ruido y lo quieren hacer pasar como datos, nos muestran citas fuera de contexto y las quieren hacer pasar como evidencia de una conspiración, nos muestran peticiones firmadas por “científicos” “escépticos” y las quieren hacer pasar como muestra de la ‘controversia’ (spolier: no hay tal).

Un problema recurrente con los negacionismos de toda estirpe es que, como decía Mark Twain, “una mentira puede dar media vuelta al mundo, mientras la verdad se pone los zapatos”. Esto es, cualquiera puede decir una mentira en una oración que, como vemos en el caso anterior, necesita más de 300 palabras para corregir. Esto se llama Gish Gallop y veíamos como los “escépticos” del cambio climático lo utilizaban con el bulo de climategate. Por suerte, hace unos días tenemos una forma de refutar esta mentira con una sola oración y agarrarla antes de que termine de poner las medias: “Sí hay calentamiento significativo desde 1995” y punto.

Wednesday, 30 March 2011

El cometa Elenin no va a destruir la Tierra.

Hace mucho que no le doy con un palo a Rafapal y a Starviewer. Es que últimamente la carpeta de “Pseudociencias” en mi lector de feeds es la última que leo y la mayoría de las veces marco todo como leído sin más. Pero recién, por alguna razón, se me dio por ver en qué andaban los chicos del team. Y están de júbilo porque, aparentemente, el cometa Elenin va a chocar contra la Tierra y traer la destrucción de la civilización como la conocemos… o algo por el estilo. Tengo que admitir que ya no estoy al día con las conspiranoias del momento.

Con aire victorioso dice:

La NASA, no ha tenido más remedio que revisar sus cálculos y reconocer la evidencia:
De la trayectoria original de 0.24 AU a la trayectoria real 0.0004AU.

Y luego postean una imagen pequeña y casi ilegible del sitio de la NASA que supuestamente lo corrobora.

Una AU es una Unidad Astronómica y corresponde a la distancia media de la Tierra al Sol. Lo que nos está diciendo es que la NASA afirma que el cometa Elenin va a pasar a 0,0004 AU que serían unos 60.000 km. Ahí nomás.

Pero como ya ha pasado en otra ocasión (que conozco), el mismo link que provee Starviewer desmiente sus propias palabras. Se trata de una página del JPL (Laboratorio de Propulsión a Chorro) que se encarga de seguir las órbitas de asteroides y demás cuerpos cercanos a la Tierra. Es difícil entender qué parte de los datos sobre Elenin interpretaron mal (y estoy siendo generoso al no suponer  que simplemente están mintiendo a sabiendas). El único número que se acerca al 0,0004 es la incertidumbre del Momento del Perihelio (momento en el que el cometa está más cercano al Sol) que es el que citan en un comentario en la misma entrada. Claro que, el número es 0,004 (un orden de magnitud de diferencia) y no tiene relación alguna con el Perigeo.

MbnNI

Si vemos más abajo, hay una tabla más pequeña que muestra los datos del Perigeo (el momento de mayor cercanía con la Tierra). La tabla claramente indica que en su mayor aproximación, Elenin va a estar a… 0,23 AU (unos 34 millones de km). Es decir, la NASA no cambio absolutamente nada y ningún cometa va a destruirnos.

Si leemos los comentarios en la entrada, casi la totalidad los felicita. Siguen ciegamente a sus líderes sin criticar lo que piensan. Espero que algún día los lectores de ese sitio abran los ojos ante los engaños que les tratan de hacer tragar… ¡despierten!

Monday, 14 March 2011

El verdadero relativismo cultural.

No es un secreto que no soy muy amigo del postmodernismo pero hay una variante que me molesta particularmente y es la concepción popular del relativismo cultural. Cuántas veces me habrán acusado de tirano inquisidor que quiere imponer sus valores sólo por criticar una práctica pseudocientífica o supersticiosa. A cada cuestionamiento de una práctica cultural es seguro que alguien va a poner el grito en el cielo en contra del “paradigma positivista iluminista”. Sospecho que este tipo de afirmaciones molesta aún a los pensadores del posmodernismo académico. Yo sostengo que ese tipo de relativismo cultural es, en realidad, absolutismo cultural y que el verdadero relativismo cultural lo podemos encontrar en el pensamiento crítico.

Al contrario del relativismo, ser escéptico significa darse cuenta que hay que trascender los prejuicios culturales y ver la evidencia de la manera más objetiva posible. Al hacer eso vemos. por ejemplo, que quienes se tratan con quimioterapia tienen una supervivencia muchísimo más larga que quienes se tratan con el cerdo-banana inflable y que quienes utilizan este último mueren con una tasa muy similar a la de quienes no hacen nada. Estos hechos no tienen nada que ver con la cultura, la historia o la sociedad. Si usás un tratamiento, tenés más probabilidades de sobrevivir que si usás el otro. Punto. Hay cuestiones culturales que sí son igualmente válidas para toda cultura; si el color que usan los nenes es el celeste o el rosa es totalmente arbitrario y no se puede decir que una costumbre sea mejor que la otra. Pero en cuestiones empíricas el único árbitro es la realidad misma y con ella no hay valores ni costumbres que valgan; la única forma de ganarle una discusión a la naturaleza es teniendo razón.

El escepticismo nos obliga a ignorar "lo que culturalmente está establecido"; la apelación a la tradición es una falacia. Pero el relativista cultural, en cambio, no sólo no lo ignora sino que lo eleva al nivel de verdad inamovible. La tradición es considerada como la última medida de lo que es válido (aunque sea una validez limitada a la cultura específica) y cualquier cuestionamiento es una herejía. Eso no es trascender los prejuicios culturales, es aferrarse a ellos de manera absoluta. Desde esta visión cualquier intercambio cultural es visto como una violación a la autonomía de los pueblos. Y esto no sólo nos impide condenar prácticas barbáricas como la mutilación genital femenina, sino que no nos permitiría asimilar como propios los valores culturales, tradiciones o conocimientos ajenos. Después de todo, si vamos a ser consistentes, la Primera Directiva debe aplicar para ambas culturas.

Pero la realidad nos muestra que nadie nunca observó esta directiva trekkie. Las sociedades no viven aisladas sino que se comunican, hacen intercambios y se desarrollan. Y éstos son una de las formas que tienen de cambiar y enriquecerse. No olvidemos que de no ser por el intercambio entre moros y europeos, ahora no tendríamos los números arábigos. ¿Quién sostendría una posición relativista en defensa de los números romanos? Sugerir que hay que respetar y mantener los rasgos de una cultura aún en detrimento de la salud y bienestar de las personas es no sólo paternalista e inmoral, sino inconsistente con el accionar que tenemos como agentes culturales. Si una sociedad utiliza un cerdo-banana inflable para combatir el cáncer, es nuestra responsabilidad moral educar (y, viceversa, es su responsabilidad moral educarse) así como también es nuestra responsabilidad entender qué otras cosas hacen e integrarlas en nuestra cultura si es que son buenas ideas (y viceversa).

Este sí que es un relativismo útil, provechoso y que significa respetar a las culturas ajenas en el mismo nivel con el que se respeta la propia. No más ni menos. Nos abre los ojos tanto a las maravillas de otras culturas como a sus atrocidades y nos permite tanto adoptar las primeras como condenar las segundas. Al mismo tiempo, abre nuestra cultura a que cualquier otro adopte y critique. Si yo viviera en un país donde usan el cerdo-banana inflable para tratar el cáncer me resultaría escandaloso si alguien conoce mejores formas de tratarlo y no las compartiera, ¿qué se cree, que es el dueño de la verdad?

Sunday, 20 February 2011

Como NO argumentar en contra del Cambio Cliimático.

Hace unos días llegué a un artículo posteado en la página de CFI Argentina con título: Por qué no soy un fan del Calentamiento Global. Es sabido que muchos defensores del escepticismo niegan la existencia del calentamiento global y si bien no me sorprendió tanto leer un artículo con esta premisa en este contexto, sí me pareció algo bochornoso verlo en el sitio de una organización tan importante como CFI. De todas formas lo leí esperando encontrar buenos argumentos que me ayudaran a aprender más sobre la ciencia del cambio climático; objeciones que me obligaran a investigar más.

Por desgracia, en mi opinión ese artículo no es más que una sarta de evasivas y falacias. Sinceramente espero que los argumentos expuestos ahí no sean el mayor fundamento de su autor, Francisco Bosch. Para ser un artículo que supuestamente explica las objeciones de esta persona, es sorprendentemente vacuo de contenido. Recomiendo leerlo (al menos por arriba) para un ejercicio en como NO hay que argumentar.

Empieza con un gran no-no, un hombre de paja:

Para exponer claramente el tema que voy a tratar, presentaré a continuación las principales afirmaciones planteadas por quienes adhieren al “consenso científico”. Básicamente, sostienen que:

  • Existe un proceso de calentamiento general de la Tierra al que se ha denominado “calentamiento global”.
  • Dicho proceso es consecuencia, principalmente, de un aumento de la concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera.
  • (…)
  • Las afirmaciones son verdaderas porque sobre ellas existe un “consenso científico”.

Nadie dice que las afirmaciones sean verdadera porque exista un consenso. Que exista un consenso significa que una comunidad de expertos en un tema están de acuerdo con un cierto número de conclusiones básicas. El consenso no sólo es de opiniones, sino de evidencia: de los papers publicados entre 1993 y 2003 con la palabra clave “climate change” en la base de datos del ISI (Instituto para la Información Científica), el 75% apoyaban el consenso científico explícita o implícitamente y el 25% restante tenían que ver con métodos o análisis paleoclimáticos; ninguno rechazaba el consenso (fuente). El cambio climático antropogénico es verdad no porque haya un consenso, sino por las evidencias. El consenso científico es la consecuencia de esa convergencia de evidencias.

La primera crítica es que “el último reporte del IPCC ha declarado al calentamiento global como un hecho ‘inequívoco’” argumentando que “así formulada, una afirmación resulta contraria a la propia filosofía de la ciencia”. Supongo entonces que Bosch criticará también a los libros de texto por hablar de la evolución como un hecho, tomar como ‘inequívoco’ que todo objeto sumergido en un líquido experimenta un empuje de abajo hacia arriba que es proporcional al volumen del líquido desalojado (principio de Arquímedes). Acusa al IPCC de cometer “una trampa retórica” cuando es él el que está jugando con la semántica. Está más que claro que nueva evidencia podría, teóricamente, mostrar que no existe el calentamiento global, pero actualmente se trata de algo “confirmado a tal grado que sería perverso retener aceptación provisional”.

Más adelante, el artículo se esfuerza en desestimar la noción de consenso. No podía ser de otra manera. En vez de tratar de publicar sus objeciones en revistas con revisión por pares, tratar de convencer a los climatólogos y de esa forma cambiar el consenso, es mucho más fácil o negar su existencia (“Existen controversias sobre la veracidad de las afirmaciones antes enumeradas? Sí, las hay, y son muchas“, dice Bosch sin fundamentarse demasiado), o aceptarlo pero desestimarlo. Francisco Bosch, según dice al pié de página, es un “especialista en Ingeniería del Software y estudiante avanzado de Ingeniería Química”. ¿Es un climatólogo publicando activamente? No. ¿Tuvo acceso a toda la información, datos y contexto que tienen los climatólogos activos? No. Yo tampoco. Entonces poca alternativa nos queda que informarnos sobre lo que concluyó la basta mayoría de los expertos y aceptarlo previsionalmente. Si él (o cualquier otro) quiere desafiar ese consenso debe hacerlo dentro de la comunidad científica; no mediante artículos en la web y apoyándose en documentales. Cabe aclarar que si nos fijamos en sus notas al pie, no hay ni un solo artículo científico en sus fuentes.

Luego de hacer un hombre de paja y desestimar las conclusiones de los expertos en el tema, pasamos a una una impresionante barrabasada:

Hoy, los combustibles más utilizados son los hidrocarburos, pero en realidad cualquier combustión produce CO2. La conclusión es contundente: para disminuir la emisión de este “satánico” gas debemos disminuir también el uso de la combustión como medio de obtención de energía

(Quizás yo no sea más que un pollo de campo, pero en la combustión de Hidrógeno en Oxígeno, por ejemplo, el único subproducto es agua), que se remata con un reductio ad hitlerum:

Esto me hace acordar a cuando en la URSS los discursos justificaban el sacrificio de las generaciones de campesinos de aquel momento basados en la certeza del éxito de la planificación central de la economía, que traería un bienestar asegurado a las generaciones futuras.

La cuestión científica termina ahí y desde ese punto se empieza a criticar al Protocolo de Kyoto y  a Al Gore y su película. Llega a caer tan bajo de acusar de hipócritas a los ecologistas que utilizan aviones privados, limusinas, etc… Probablemente verdad, pero completamente irrelevante. Resulta algo cómico leer su crítica a Al Gore por contar una anécdota personal y que su película sea “una burla a la concepción de la ciencia” cuando en ningún lugar del texto se critica evidencias científicas y él mismo utiliza una anécdota que él admite “no he podido verificar [su] veracidad”. (Para que no se me acuse de lo mismo, yo hablé de ellas varias veces en otros artículos). Anécdota que utiliza para argumentar que no podemos prever los avances tecnológicos y, por lo tanto, preocuparnos ahora por el calentamiento global es como preocuparse en 1880 por la cantidad de bosta de caballo que se iba a tener que mover por en el aumento de la cantidad de carruajes 20 años después. Su esquema de argumentación es algo parecido a esto:

  1. Cambio climático
  2. ???
  3. Soluciones!

periodic En su conclusión, Bosch llama por un “debate abierto”. ¿Acaso está advocando ‘enseñar la controversia’ como quieren tantos creacionistas y defensores del Diseño Inteligente? Estoy de acuerdo, tanto en evolución, como en cambio climático, hablemos de la controversia. El problema es que en ambos casos tal controversia es inexistente en la comunidad científica y sólo existe en el ámbito político. Su propio ensayo lo evidencia al estar dedicado casi exclusivamente a cuestiones políticas. En palabras de Doran et al,

Parece que el debate sobre la autenticidad del calentamiento global y el rol de las actividades humanas es inexistente entre quienes entienden las sutilezas y bases científicas de las tendencias climáticas a largo plazo.

Conclusión.

Al principio del texto se listan 9 puntos básicos que representan, según el autor, el estado del consenso científico. Lean el texto y anoten en un papel cuántos de esos puntos refutó o intentó refutar. También anoten en un papel cuántas investigaciones científicas utiliza como fuentes. Mi papel está en blanco, no sé el de ustedes.

Como aclaración final, el artículo no está fechado, por lo que puede ser muy viejo y no reflejar las opiniones actuales del autor. (Según veo en Way Back Machine, el artículo estaba posteado ya en Julio de 2008)

Thursday, 30 December 2010

Epistemofobia: Gish Gallop

Hace rato que no hacía una de estas entradas, pero no entiendo cómo no cubrí antes esta táctica de desinformación. La “Gish Gallop” (literalmente, Galope de Gish) es una técnica nombrada en honor a su más famoso representante Duane Gish. Duane es un creacionista de cierta nota muy conocido por sus debates. Este germen particularmente patógeno se sienta en su silla y en los 10 minutos que dura su presentación, presenta una montaña de datos falsos, argumentos falaces y malinterpretaciones del estado de la ciencia confiando que no existe ser humano capaz de responder y corregir semejante cantidad de barrabasadas en el tiempo que tiene para responder. La enorme cantidad de datos asegura, además, que aún cuando su oponente refute varios de ellos, él puede ignorarlo por completo y señalar todo lo que éste no respondió.

Técnicamente no se trata de una falacia en toda regla, ya que de utilizar argumentos válidos y verdaderos, la conclusión sigue en pié. Es, sin embargo, una técnica de debate que sirve para dar la impresión de que uno tiene razón aún cuando no tenga nada serio para decir. Tiene una gran efectividad en debates en vivo ya que el tiempo es aún más apremiante en esos casos que en una discusión escrita.

Basa su eficacia en que decir una mentira o un argumento falaz es trivialmente sencillo. Uno sólo tiene que decir lo primero que le viene a la mente y, mientras uno tenga el carisma suficiente, puede parecer un gran experto. Corregir falsedades, sin embargo, es costoso. Lleva tiempo, hay que investigar, o incluso uno puede no ser un experto sobre el tema en particular. Pero, si bien su hábitat natural son los debates en vivo, también puede presentarse en foros de discusión o, como en el caso que disparó esta entrada, comentarios en un blog.

En internet, la Gish Gallop hace uso de la misma asimetría (escribir también toma su tiempo) pero acá se nutre también de un arma de doble filo: el hipertexto. Duane Gish en sus debates al menos tenía que elaborar mínimamente su argumento pero la internets nos permite ahora copypostear una pared de links y seguir nuestro camino. ¡Ni siquiera hace falta escribir nada! Por otro lado, una refutación consistente puramente de links es inaceptable y con buen motivo.

Conclusión

No hay que dejarse tragar por la Gish Gallop. Si uno está siendo sometido a una, mi consejo es retroceder un paso, reconocer explícitamente que es imposible responder a todo, pedir que el oponente identifique el argumento que crea más sólido e importante y discutir sobre eso.

Todavía estoy tratando de encontrar una buena traducción ya que la literal es bastante ridícula. Quizás una buena sería “La metralla de Gish” o simplemente “la metralla”, eliminando la referencia que quizás no muchos hispanoparlantes entiendan. Aprecio sugerencias.

Tuesday, 31 August 2010

Epistemofobia: Falacia del Continuo.

Continuum A mí no me preocupa la posibilidad de quedarme pelado. De hecho, estoy convencido de que tal cosa es completamente imposible. A pesar de que mi padre es una bocha, sé que no hay posibilidad de que alguna vez yo sea pelado. Esta conclusión no se debe a ningún análisis genético ni a algún producto que esté usando en mi cabellera, es el resultado de un simple argumento lógico. Veamos.

Hoy tengo pelo; no soy pelado. Supongamos que mañana se me cae un pelo. ¿Me convierto en pelado? No, claro que no. Tampoco seré pelado si al día siguiente pierdo otro más. Dado que al caer un pelo no me convierto de no-pelado en pelado, no importa cuantas veces repita el proceso, nunca voy a ser pelado. Alguien podría decir que luego de perder todos los pelos me convierto en pelado, pero ese es un criterio ridículo, ¿acaso diría que alguien con sólo 1 pelo no es pelado? ¿Y con 2, 3 4 ó 5? Dado que al agregar un pelo no me puedo convertir en no-pelado, no importa cuantas veces repita el proceso, nunca voy a dejar de ser pelado. Por lo tanto, si aplicamos el criterio de esa persona, ¡habría que considerar pelado hasta un hombre con la más abundante de las cabelleras!.

Así de ridículos son los argumentos que incurren en la falacia del continuo. A pesar de haber sido reconocida por Embulides de Mileto hace 2500 años con su paradoja sorites, hay personas que siguen pensando implícita o explícitamente que es imposible distinguir entre dos extremos cuando hay casos en el medio cuya clasificación es ambigua. Es una negación de que cambios cuantitativos graduales pueden general cambios cualitativos. No hay controversia alguna al decir que esto aplica para gotas de agua y océanos o granos de arena y playas, pero por alguna razón hay personas que creen que esta falacia no aplica cuando se habla de óvulos fecundados y seres humanos.

Es que en las discusiones sobre el aborto es en donde más palpable e importante se vuelve esta concepción errónea (jeje). Para algunos anti-abortistas el punto central de su argumentación es que un cigoto es lo mismo que un ser humano. También aplica a los creacionistas quienes afirman que la especiación es imposible porque las crías de un gato siempre va a ser un gato y se creen que, en algún momento de la historia evolutiva, un mono dio a luz a un bebé humano. Pero esto es claramente absurdo; afirmar que un cigoto es un ser humano es lógicamente equivalente a sostener que una semilla es un árbol.

ring Un ejemplo impactante de un continuo son las especies anillo. Se trata de poblaciones de animales cuyo hábitat es muy extenso y tiene forma de anillo. Podemos dividir el territorio en varias partes iguales y las poblaciones de cada uno pueden tener crías fértiles (criterio para definir una especie) con los de los territorios adyacentes. Pero si bien la población del territorio A puede reproducirse con el B y el B puede hacerlo con el C, es posible que el grupo A no se pueda reproducir con el grupo C. Es decir que si aplicamos a rajatabla la definición de especie, deberíamos decir que A y B son la misma especie, B y C son la misma especie pero A y C son distinta especie.

Conclusión.

El mundo es complicado y los conceptos muchas veces son borrosos. No siempre uno puede trazar una línea bien clara entre dos estados distintos y es por eso que uno debe remitirse a convenciones. Una persona mayor de 18 años es un adulto y tiene todos los derechos y obligaciones de uno. El aborto, en varios países, está permitido hasta las 14 semanas. Uno puede (y debe) discutir dónde se traza esa línea, pero nunca puede argumentar que tal línea no existe ni es significativa.