Tuesday, 26 April 2011

Los milagros imposibles.

Massimo Pigliucci del excelentísimo blog y podcast Rationally Speaking escribió un artículo enojado por cómo la prensa yanki trató el caso de un supuesto milagro. La historia es típica: un pobre niño tenía una horrible enfermedad que los médicos no podían controlar y se cura luego de que la madre rece para que su dios lo cure. Pigliucci entra en los detalles de este caso en particular, pero a mí se me ocurrió pensar sobre el concepto del milagro en general.

La mayoría diría que un milagro es un evento que va en contra de las leyes naturales. Pero qué es y en qué consiste exactamente una “ley natural” no está del todo claro. Los científicos “violan” las llamadas leyes naturales todos los días… la búsqueda de eventos inexplicables por la ciencia es la labor diaria del investigador. Por poner un ejemplo reciente, algunos datos sugieren la existencia de una nueva partícula no predicha por el modelo estándar; y para poner un ejemplo popular, hay tantos científicos que quieren encontrar el Bosón de Higgs, como que quieren no encontrarlo porque significaría que hay algo que no conocemos (sí, admito que no es tan popular como un partido River-Boca). En cualquier caso, el Marqués de Sade ya refutó esta idea en su “Diálogo entre un sacerdote y un moribundo

Para persuadirme de la verdad de un milagro tendría necesidad de estar muy seguro de que el acontecimiento que tú llamas de esa manera fuera absolutamente contrario a las leyes de la naturaleza, pues sólo lo que está fuera de ella puede pasar por milagro. ¿Y quién la conoce bastante para atreverse a afirmar cuál es precisamente el punto en que se detiene y cuál es el que infringe?

(Creo que este es un cuento de niños… o al menos debe serlo ya que un amigo de mi familia me lo leía cuando estaba en la primaria)

Hume también tenía algo que decir con la cita que abre el artículo de Pigliucci. Ambos hacen referencia al principio de que “pruebas extraordinarias requieren evidencias extraordinarias” (Sagan debía tener alguna máquina del tiempo o algo). Tanto Hume como Sade nos dicen que la afirmación de que ha ocurrido un  verdadero milagro es tan extraordinaria, que la carga de prueba es prácticamente imposible de cumplir.

Esto se puede formalizar si tenemos en cuenta el razonamiento Bayesiano (o al menos mi limitado entendimiento de él). Para aceptar que se trata de un mecanismo sobrenatural primero hay que aceptar que éste es más probable que un mecanismo natural… pero ¿qué clase de “violación de la ley natural” es un evento que es más probable que el natural? La única forma de afirmar que un evento sobrenatural ha ocurrido es admitiendo que es más probable que uno natural, ¡pero esto va en contra de la misma definición de “sobrenatural”! ¡El propio concepto de milagro es autocontradictorio!

Tomemos un caso particular, como el de la monja que afirma que Juan Pablo II le curó su Párkinson para ejemplificar. Asumiendo que la mujer sí tenía párkinson y sí se curó, tenemos dos posibilidades: que fue una curación espontánea natural, o que fue una curación sobrenatural; tenemos que aceptar (tentativamente) la posibilidad que sea más probable. Si decimos que es más probable que se trate de una curación natural, entonces no hay problema: es un caso ordinario. Pero si decidimos que es más probable que se trate de una curación sobrenatural, ¿no estamos diciendo acaso que lo sobrenatural es más común que lo natural?

Conclusión.

La objeción estándar a los milagros es que se trata de un argumento por ignorancia. No sabemos cómo podría haber ocurrido la sanación por lo que concluimos que es un milagro. Claro que “no sabemos que es” y “sabemos que es un milagro” son dos afirmaciones mutuamente contradictorias y es difícil ver cómo de una se podría concluir la otra.  Yo creo, sin embargo, que existe otra objeción: los milagros son imposibilidades lógicas.

Wednesday, 20 April 2011

La acupuntura sigue sin funcionar.

[Este artículo está en Menéame. Si te interesó votalo siguiendo este link]

locodemierda

La acupuntura es una bestia un poco enigmática. Sus raíces bien aferradas en ideologías místicas y precientíficas (incluso relacionadas con la astrología) hace que más de uno levante una ceja al hablar de su eficacia, pero por otro lado tiene un mecanismo de acción que no es del todo implausible. A diferencia de su prima, la homeopatía, la acupuntura no está tan divorciada de la realidad como para creer que hacer nada sea igual que hacer algo. Salvo cuando, como indefectiblemente sucede al menos una vez por año, salga un comunicado de prensa (que a esta altura es lo mismo que un artículo periodístico) que nos dice que "La acupuntura es igual de efectiva cuando se usan agujas falsas".

Hace un tiempo escribí una pequeña introducción sobre acupuntura para el blog del Círculo Escéptico Argentino pero resumiendo (y confiando en que la mayoría de los lectores no vivieron en un táper toda su vida) la acupuntura es una práctica que consiste en clavar agujas en puntos específicos del cuerpo llamados meridianos para, supuestamente, curar toda una multitud de enfermedades. Al menos en mi experiencia, he encontrado mucha gente que aún teniendo una actitud científica en la vida, creen que hay algo de válido en ella, que la medicina ha encontrado que sirve para algunas cosas. Luego de leer titulares como el anterior, no puedo culparlos. Es muy útil analizar el paper en el que se basa la noticia ya que, creo yo, representa un microcosmos del estado de la investigación en esta práctica.

Para saber si una intervención funciona hay que compararla con algo. Compararla con ningún tratamiento no es óptimo ya que no puede descartarse el efecto placebo. Pero hasta hace poco tiempo era muy difícil crear un placebo creíble y todavía es difícil asegurarse que los terapeutas no sepan si están administrando el tratamiento real o el ficticio. Las dos técnicas más utilizadas actualmente son la utilización de agujas falsas que se retraen como cuchillos de utilería en vez de penetrar en la piel y la inserción de las agujas en puntos lejanos a los meridianos o no específicos para la condición que se quiere tratar. En este caso, se hicieron ambas cosas.

No quiero aburrir con detalles pero el estudio comparó la eficacia de la acupuntura, la acupuntura "falsa" y el tratamiento estándar para el manejo de las nauseas y los vómitos producidos por la quimioterapia. El grupo control y el grupo intervención no fueron aleatorios y el grupo intervención también fue tratado con los medicamentos estándar (no sería ético rechazar medicación a un paciente que lo necesita). El grupo que recibió acupuntura o acupuntura falsa, obviamente también recibió mucho más cuidado médico producto de visitar al acupunturista 3 veces por semana. Para maravilla de los investigadores, el grupo que recibió acupuntura (barras blanca y gris) tuvo menos nauseas y menos vómitos que el grupo control (barra negra):

resutlados

Como se ve en el gráfico no existe diferencia estadísticamente significativa (y de ningún tipo, agregaría yo) entre los pacientes de acupuntura "verdadera" y "falsa". Es decir, es todo falso. Esto, que los autores lo dicen expresamente y es la fundamentación de la idea que la acupuntura funciona aún cuando es falsa, en el mundo real significa que la acupuntura no tiene efecto más allá del placebo. Los autores también admiten que el grupo intervención "recibió cuidado extra en comparación con el grupo control" y cita varias publicaciones previas que mostraron que los pacientes de quimioterapia que recibían más atención tenían mejor calidad de vida y otras que concluyeron que "la relajación, así como el contacto corporal (estimulación táctil, masajes), reduciría la nausea en los pacientes con cáncer".

El paper concluye que "tratamientos usando acupuntura verdadera o falsa serían valiosos y efectivos". En otras palabras: el efecto placebo funciona. No logro entender cómo algo así podría pasar por ciencia. Imaginemos la situación en la que estoy evaluando eficacia de una nueva droga contra la esquizofrenia y mis datos muestran que son igualmente efectivas, ¿quién en su sano juicio recomendaría tomar la droga con todos sus efectos secundarios? ¿Qué cuerpo regulador aprobaría el uso de ese medicamento sin meterse en un escándalo en caso de salir eso a la luz? Recordemos que en la acupuntura "de adeveras" estamos clavando agujas en la piel con todos los riesgos de infección y contagio que trae aparejado. No olvidemos que se han reportado casos de neumotórax, e incluso una muerte cuando el acupunturista perforó el corazón de su paciente.

Conclusión.

La acupuntura sufre de los mismos vicios de cualquier otra medicina "alternativa". Los estudios preliminares y/o mal realizados muestran un efecto benéfico que desaparece completamente cuando se realizan investigaciones rigurosas y a gran escala. Pero aún así, sus defensores tratan de distorsionar los resultados para tratar de validar sus ideas previamente aceptadas. De la misma forma que la homeopatía sirve tanto como un vaso de agua, la acupuntura es tan curativa como un masaje. Sin embargo, la prensa publica este tipo de noticias y el público que no tiene tiempo ni interés en acceder al paper y ver lo que hay detrás de la cortina sufre por la desinformación. Supongo que queda para los nerdos como yo (encontré el paper buscando algo para leer en el colectivo), aportar nuestro granito de arena.


ResearchBlogging.orgEnblom A, Lekander M, Hammar M, Johnsson A, Onelöv E, Ingvar M, Steineck G, & Börjeson S (2011). Getting the grip on nonspecific treatment effects: emesis in patients randomized to acupuncture or sham compared to patients receiving standard care. PloS one, 6 (3) PMID: 21448267

Friday, 1 April 2011

Pienso, luego Dudo – Capítulo 07

Hoy a la noche terminé de editar y subir el más reciente capítulo del podcast del Círculo Escéptico Argentino. Esta vez somos Ezequiel Del Bianco, Pablo Flores, Bruno BIanchi y el estreno de nuestra compañera Malena. Hablamos de un descubrimiento de Kepler que no fue, el inicio de la vida, su evolución y comentamos películas con falta de sustento científico.

Sí, se que el podcast se supone que debe ser quincenal, pero entre que empecé las clases y que al Sonar se le ocurrió tildarse al iniciar, estuvo complicado. El próximo programa va a salir más rápido, lo juro.

Para escucharlo, pueden descargar el mp3 y llevárselo en su celular o escucharlo directamente en la web en las notas. Ahí también van a encontrar miles de links que fundamentan todo lo que decimos y pueden subscribirse por RSS o entrar al canal de iVoox.

Wednesday, 30 March 2011

El cometa Elenin no va a destruir la Tierra.

Hace mucho que no le doy con un palo a Rafapal y a Starviewer. Es que últimamente la carpeta de “Pseudociencias” en mi lector de feeds es la última que leo y la mayoría de las veces marco todo como leído sin más. Pero recién, por alguna razón, se me dio por ver en qué andaban los chicos del team. Y están de júbilo porque, aparentemente, el cometa Elenin va a chocar contra la Tierra y traer la destrucción de la civilización como la conocemos… o algo por el estilo. Tengo que admitir que ya no estoy al día con las conspiranoias del momento.

Con aire victorioso dice:

La NASA, no ha tenido más remedio que revisar sus cálculos y reconocer la evidencia:
De la trayectoria original de 0.24 AU a la trayectoria real 0.0004AU.

Y luego postean una imagen pequeña y casi ilegible del sitio de la NASA que supuestamente lo corrobora.

Una AU es una Unidad Astronómica y corresponde a la distancia media de la Tierra al Sol. Lo que nos está diciendo es que la NASA afirma que el cometa Elenin va a pasar a 0,0004 AU que serían unos 60.000 km. Ahí nomás.

Pero como ya ha pasado en otra ocasión (que conozco), el mismo link que provee Starviewer desmiente sus propias palabras. Se trata de una página del JPL (Laboratorio de Propulsión a Chorro) que se encarga de seguir las órbitas de asteroides y demás cuerpos cercanos a la Tierra. Es difícil entender qué parte de los datos sobre Elenin interpretaron mal (y estoy siendo generoso al no suponer  que simplemente están mintiendo a sabiendas). El único número que se acerca al 0,0004 es la incertidumbre del Momento del Perihelio (momento en el que el cometa está más cercano al Sol) que es el que citan en un comentario en la misma entrada. Claro que, el número es 0,004 (un orden de magnitud de diferencia) y no tiene relación alguna con el Perigeo.

MbnNI

Si vemos más abajo, hay una tabla más pequeña que muestra los datos del Perigeo (el momento de mayor cercanía con la Tierra). La tabla claramente indica que en su mayor aproximación, Elenin va a estar a… 0,23 AU (unos 34 millones de km). Es decir, la NASA no cambio absolutamente nada y ningún cometa va a destruirnos.

Si leemos los comentarios en la entrada, casi la totalidad los felicita. Siguen ciegamente a sus líderes sin criticar lo que piensan. Espero que algún día los lectores de ese sitio abran los ojos ante los engaños que les tratan de hacer tragar… ¡despierten!

Monday, 28 March 2011

2 de cada 5 estadounidenses cree que los desastres naturales son pruebas de Fe.

Es normal que siempre que ocurre algún desastre natural de cierta importancia aparezcan ciertos gérmenes patógenos tratando de capitalizar con la miseria ajena. Pablo Flores, de Alerta Religión estuvo haciendo un inventario que aparentemente es tan grande que necesitó no uno, no dos, sino tres artículos. Y aunque nunca voy a rechazar el buen ejercicio del ridículo público y la denuncia, está claro que esos son personas aisladas; anécdotas. ¿Qué es lo que cree la población en general?

El Public Religion Research Institute, motivado por el reciente terremoto en Japón, realizó una encuesta. En su comunicado de prensa, dicen que “pocos estadounidenses ven [los desastres naturales] como una señal de Dios” pero qué significa “pocos” es otro tema. Además del comunicado, proveen un link a los resultados [pdf] y, personalmente, yo no lo calificaría como “pocos”.

resultados  Azul = Mayormente de acuerdo + Completamente de acuerdo. Rojo = el resto. Fuente: PRRI/RNS Religion News Survey

Es verdad que para todas las preguntas menos del 50% está de acuerdo, pero... 1 en 3 personas que cree que Dios castigó a los japoneses por sus pecados ¿es “poco”? En mi opinión, no. Es una proporción alarmante.

Es interesante que si bien un 44% atribuye un supuesto aumento en desastres naturales al fin de los tiempos, casi un 60% cree que el responsable es el cambio climático (aunque esta relación se revierte en ciertos segmentos de la población). Esto es correcto en cierta medida pero incorrecto en otra. Es cierto que el cambio climático proyecta eventos climáticos más extremos y que, de hecho, hay evidencia de que esto es así. Pero los terremotos no han aumentado en intensidad o cantidad ni tienen relación alguna con el cambio climático.

Monday, 21 March 2011

¿Qué hay en un nombre? “Cambio climático” vs. “Calentamiento global”.

delamere4Advertencia: La cantidad de comillas utilizadas en este artículo puede afectar la sensibilidad de algunos lectores. Se recomienda discreción

La etiqueta en la que están archivadas mis entradas sobre el cambio climático es, valga la redundancia, “cambio climático”. Pero podría haber utilizado otro término que si bien técnicamente no significa lo mismo, es utilizado en la cultura popular casi como sinónimo: “Calentamiento global”. En realidad, el primer concepto de cambio climático es más abarcativo que el segundo; mientras el calentamiento global sólo significa un aumento en la temperatura superficial media global, cambio climático hace referencia a todos los cambios que está sufriendo y va a sufrir el planeta como consecuencia. Algunos acusan a los climatólogos de cambiar el nombre al fenómeno señalando como causa probable… bueno, todavía no estoy muy seguro. Pero quizás este paper de Jonathon Schuldt, Sara Konrath y Norbert Schwarz de la Universidad de Michigan pueda aclarar un poco las cosas.

Antes que nada voy a dedicar una imagen para responder al “cambiaron el nombre” y luego sigo con el paper.

ccvsgwCantidad de resultados en Google Scholar. Rojo: Calentamiento Global – Negro: Cambio climático (vía SkS)

Schuldt et al realizaron dos observaciones. Primero hicieron una búsqueda de los sitios web de organizaciones políticas en EE.UU. y contaron la cantidad de páginas que contenían los términos “cambio climático” o “calentamiento global”. Antes de eso utilizaron un panel de expertos para clasificar las organizaciones en una escala de 1 a 5 según si eran demócratas o republicanos (1 = liberal/demócrata ; 5 = conservador/republicano). Los sitios web de organizaciones más conservadoras tendían a tener más páginas con el término “calentamiento global” mientras que lo contrario se daba para los sitios liberales. Eso explica, entre otras cosas, que yo haya elegido (arbitrariamente, debo reconocerlo) la etiqueta “cambio climático” para referirme a este proceso. Pero esto no es tan relevante; más interesante es lo que hicieron a continuación.

A través un sistema online de encuestas realizaron una serie de preguntas a más de 2000 participantes que se les asignaba aleatoriamente a responder una pregunta clave que preguntaba sobre su creencia en el “cambio climático” o el “calentamiento global”. También había preguntas sobre sus tendencias políticas, nivel de educación y preocupación por el medio ambiente. Los resultados, en esta imagen (click para agrandar)

ccwg

La primer cosa curiosa es que existe una diferencia de casi 7% en la creencia en el “calentamiento global” (“CW” – 67,7%) y “cambio climático” (“CC” – 74%). Pero si separamos a los participantes según su afiliación política declarada, vemos que la totalidad de ese cambio es responsabilidad de los republicanos, con sólo un 44% a favor del “calentamiento global” pero un 50,2% a favor del “cambio climático”. ¡Una enorme diferencia de más de 16%! La conclusión que sorprende a todos: la mayoría de los republicanos creen en la realidad del “cambio climático”, pero dudaron que exista el “calentamiento global”. Las pequeñas diferencias en los demás grupos no son estadísticamente significativas.

Conclusión.

Los autoproclamados ‘escépticos’ podrán argumentar que esto refleja un mayor entendimiento entre los republicanos de la diferencia entre los conceptos. Pero esto además de ser una hipótesis ad hoc tirada de los pelos (¿por qué sólo los republicanos conocerían esta diferencia?), es falsa a la luz de los datos: el nivel de educación no predecía esta diferencia. Al contrario, los autores especulan que el concepto de “cambio climático” al ser un concepto más abarcativo es más intuitivamente compatible con las olas de frío extremo que el “calentamiento global”. Esto, para alguien que entiende un mínimo de las sutilezas del clima es ridículo, ya que éste último no predice el fin del frío, es sólo una tendencia a largo plazo de aumento de la temperatura.


ResearchBlogging.orgSchuldt, J., Konrath, S., & Schwarz, N. (2011). "Global warming" or "climate change"?: Whether the planet is warming depends on question wording Public Opinion Quarterly, 75 (1), 115-124 DOI: 10.1093/poq/nfq073

Monday, 14 March 2011

El verdadero relativismo cultural.

No es un secreto que no soy muy amigo del postmodernismo pero hay una variante que me molesta particularmente y es la concepción popular del relativismo cultural. Cuántas veces me habrán acusado de tirano inquisidor que quiere imponer sus valores sólo por criticar una práctica pseudocientífica o supersticiosa. A cada cuestionamiento de una práctica cultural es seguro que alguien va a poner el grito en el cielo en contra del “paradigma positivista iluminista”. Sospecho que este tipo de afirmaciones molesta aún a los pensadores del posmodernismo académico. Yo sostengo que ese tipo de relativismo cultural es, en realidad, absolutismo cultural y que el verdadero relativismo cultural lo podemos encontrar en el pensamiento crítico.

Al contrario del relativismo, ser escéptico significa darse cuenta que hay que trascender los prejuicios culturales y ver la evidencia de la manera más objetiva posible. Al hacer eso vemos. por ejemplo, que quienes se tratan con quimioterapia tienen una supervivencia muchísimo más larga que quienes se tratan con el cerdo-banana inflable y que quienes utilizan este último mueren con una tasa muy similar a la de quienes no hacen nada. Estos hechos no tienen nada que ver con la cultura, la historia o la sociedad. Si usás un tratamiento, tenés más probabilidades de sobrevivir que si usás el otro. Punto. Hay cuestiones culturales que sí son igualmente válidas para toda cultura; si el color que usan los nenes es el celeste o el rosa es totalmente arbitrario y no se puede decir que una costumbre sea mejor que la otra. Pero en cuestiones empíricas el único árbitro es la realidad misma y con ella no hay valores ni costumbres que valgan; la única forma de ganarle una discusión a la naturaleza es teniendo razón.

El escepticismo nos obliga a ignorar "lo que culturalmente está establecido"; la apelación a la tradición es una falacia. Pero el relativista cultural, en cambio, no sólo no lo ignora sino que lo eleva al nivel de verdad inamovible. La tradición es considerada como la última medida de lo que es válido (aunque sea una validez limitada a la cultura específica) y cualquier cuestionamiento es una herejía. Eso no es trascender los prejuicios culturales, es aferrarse a ellos de manera absoluta. Desde esta visión cualquier intercambio cultural es visto como una violación a la autonomía de los pueblos. Y esto no sólo nos impide condenar prácticas barbáricas como la mutilación genital femenina, sino que no nos permitiría asimilar como propios los valores culturales, tradiciones o conocimientos ajenos. Después de todo, si vamos a ser consistentes, la Primera Directiva debe aplicar para ambas culturas.

Pero la realidad nos muestra que nadie nunca observó esta directiva trekkie. Las sociedades no viven aisladas sino que se comunican, hacen intercambios y se desarrollan. Y éstos son una de las formas que tienen de cambiar y enriquecerse. No olvidemos que de no ser por el intercambio entre moros y europeos, ahora no tendríamos los números arábigos. ¿Quién sostendría una posición relativista en defensa de los números romanos? Sugerir que hay que respetar y mantener los rasgos de una cultura aún en detrimento de la salud y bienestar de las personas es no sólo paternalista e inmoral, sino inconsistente con el accionar que tenemos como agentes culturales. Si una sociedad utiliza un cerdo-banana inflable para combatir el cáncer, es nuestra responsabilidad moral educar (y, viceversa, es su responsabilidad moral educarse) así como también es nuestra responsabilidad entender qué otras cosas hacen e integrarlas en nuestra cultura si es que son buenas ideas (y viceversa).

Este sí que es un relativismo útil, provechoso y que significa respetar a las culturas ajenas en el mismo nivel con el que se respeta la propia. No más ni menos. Nos abre los ojos tanto a las maravillas de otras culturas como a sus atrocidades y nos permite tanto adoptar las primeras como condenar las segundas. Al mismo tiempo, abre nuestra cultura a que cualquier otro adopte y critique. Si yo viviera en un país donde usan el cerdo-banana inflable para tratar el cáncer me resultaría escandaloso si alguien conoce mejores formas de tratarlo y no las compartiera, ¿qué se cree, que es el dueño de la verdad?