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Tuesday, 3 January 2012

Epistemofobia: Ad Hominem.

Empiezo el año con la resolución de postear en este blog con más consistencia. Y esto no es una promesa vacía sino una promesa ¡con gráficos! Esperemos que funcione.

ad hominemLa falacia Ad Hominem es una vieja conocida, un básico del pensamiento crítico e incluso para el público en general. Consiste en atacar a la persona en vez de a las ideas que defiende, cuando el carácter, historia, puntos de vista u otras opiniones no pesan sobre la validez de un argumento. Existen tres subfalacias que pude encontrar, aunque no existe una taxonomía universal.

  • Los insultos y ataques personales irrelevantes a la cuestión entran en la categoría de ad hominem abusivo; se relacionan con la falacia del arenque rojo. Un ejemplo serían las numerosas referencias al maquillaje y vestimenta de Cristina Kirchner o las acusaciones de que gastó US$ 100.000 en zapatos.
  • Los ataques que apuntan a las intenciones y motivos detrás de una persona son los argumentos ad hominem circunstanciales. Se relacionan con la falacia genética. Un ejemplo es cuando se acusa a los climatólogos de tener una agenda secreta para crear un gobierno mundial. Acá, además, estamos ante una premisa no demostrada.
  • Finalmente, está el tu quoque, el famoso “vos también”. Que es cuando uno ataca a una persona porque no actúa según lo que predica o plantea inconsistencias entre sus opiniones y su comportamiento. Conservapedia (la infame y anticientífica respuesta a Wikipedia) comete esta falacia en el artículo sobre Al Gore en el que se lo acusa de tener un jet privado.

Esto es en cuanto a las características básicas de esta falacia. No hay mucho más que decir que no pueda leerse en otro lado por lo que voy a centrarme en algunas consideraciones más personales.

tysonpalin2Cualquier hijo de vecina y su perro puede creerse que sabe pensar críticamente luego de aprender la falacia de autoridad y el ad hominem. Es muy seductor sentir el poder de desestimar lo que digan “los expertos” en pos de las propias opiniones apelando al “librepensamiento”. Ni el delirante que está en su sótano que cree haber refutado a Einstein como el adolescente rebelado que cree que sabe cómo solucionar el mundo van a responder bien a la realidad de que muy probablemente no saben de lo que están hablando. La apelación al Ad Hominem les brinda una excelente herramienta para sentirse inteligentes (¡es en latín!) y al mismo tiempo eliminar cualquier necesidad de demostrar su idoneidad.

Pero la realidad es que, como tantas falacias, ésta también tiene sus complejidades. Es trivial encontrar ejemplos en los cuales poner en duda la credibilidad, honestidad o calificaciones del interlocutor es perfectamente razonable.

  • Durante un juicio oral al estilo Law & Order es perfectamente válido cuestionar las motivaciones de un testigo. El testimonio de un ex-convicto que recibe una reducción de la sentencia es claramente más sospechoso que el de alguien que al atestiguar termina incriminándose en algún otro crimen.
  • La cláusula de “Conflicto de Intereses” que debe existir en los papers científicos es una respuesta a la preocupación (válida) de que un investigador que recibe fondos de una compañía que tiene interés en un determinado resultado sesge los datos y métodos (intencionalmente o no) para llegar a esa conclusión. ¿A alguien se le ocurre que no es importante notar que Andrew Wakefield, quien realizó el infame y retractado estudio que trataba de vincular la vacuna triple con el autismo, haya recibido dinero de una firma de abogados que tenía una demanda contra los fabricantes de la vacuna? ¿O que había tramitado una patente para una vacuna alternativa?
  • Cuando alguien se autodenomina “experto” su persona pasa a ser un blanco válido de ataque. Lo mismo si alguien se ensalza moralmente. Si bien podría ser visto como un tu quoque, criticar la ostentación y extrema riqueza del Papa es perfectamente válido cuando éste habla de los males de los bienes materiales.
  • Si bien en cuando se habla de falacias lógicas se dan ejemplos de silogismos muy simples, la realidad es mucho más compleja y los argumentos invariablemente tienen premisas ocultas, hipótesis auxiliares y muchas otras complejidades que hacen que no siempre sea evidente cuándo un argumento es válido. ¿Es válido la utilización de un modelo AR(1) para el análisis de registros climáticos o es mejor un ARMA(1,1)? No es razonable esperar que alguien que no sea del palo entienda esas cosas.
  • Finalmente, también es razonable invocar los ad hominems cuando se trata de ámbitos que uno no conoce. Dudo mucho que una gran parte de la población pueda evaluar la prueba del último teorema de Fermat pero harían muy bien en desestimar a cualquiera que trate de convencerlos de que en realidad la prueba es incorrecta. ´

¿Cómo distinguir entre un ad hominem válido y uno no válido? No sé, pero está claro que hay casos en los que quién brinda la información sí es relevante a una discusión. El comentador anónimo que no quiere aceptar que lo que diga un pseudoastrofísico sobre la construcción de pirámides es mucho menos relevante de lo que sabe un verdadero antropólogo está abusando el concepto del ad hominem y la falacia de autoridad.

Conclusión.

Si bien el ad hominem no deja de ser una falacia, como toda falacia no deja de tener sus complejidades. Una breve exploración de los problemas con la definición clásica de falacia puede encontrarse en la Enciclopedia de Filosofía de Sandford. Esto no significa una defensa del ad hominem, como hace tiempo hacía un blog pseudocientífico. Si he dedicado tanta tinta y caracteres para notar las sutilezas es porque esta falacia es popular y conocida,

Thursday, 30 December 2010

Epistemofobia: Gish Gallop

Hace rato que no hacía una de estas entradas, pero no entiendo cómo no cubrí antes esta táctica de desinformación. La “Gish Gallop” (literalmente, Galope de Gish) es una técnica nombrada en honor a su más famoso representante Duane Gish. Duane es un creacionista de cierta nota muy conocido por sus debates. Este germen particularmente patógeno se sienta en su silla y en los 10 minutos que dura su presentación, presenta una montaña de datos falsos, argumentos falaces y malinterpretaciones del estado de la ciencia confiando que no existe ser humano capaz de responder y corregir semejante cantidad de barrabasadas en el tiempo que tiene para responder. La enorme cantidad de datos asegura, además, que aún cuando su oponente refute varios de ellos, él puede ignorarlo por completo y señalar todo lo que éste no respondió.

Técnicamente no se trata de una falacia en toda regla, ya que de utilizar argumentos válidos y verdaderos, la conclusión sigue en pié. Es, sin embargo, una técnica de debate que sirve para dar la impresión de que uno tiene razón aún cuando no tenga nada serio para decir. Tiene una gran efectividad en debates en vivo ya que el tiempo es aún más apremiante en esos casos que en una discusión escrita.

Basa su eficacia en que decir una mentira o un argumento falaz es trivialmente sencillo. Uno sólo tiene que decir lo primero que le viene a la mente y, mientras uno tenga el carisma suficiente, puede parecer un gran experto. Corregir falsedades, sin embargo, es costoso. Lleva tiempo, hay que investigar, o incluso uno puede no ser un experto sobre el tema en particular. Pero, si bien su hábitat natural son los debates en vivo, también puede presentarse en foros de discusión o, como en el caso que disparó esta entrada, comentarios en un blog.

En internet, la Gish Gallop hace uso de la misma asimetría (escribir también toma su tiempo) pero acá se nutre también de un arma de doble filo: el hipertexto. Duane Gish en sus debates al menos tenía que elaborar mínimamente su argumento pero la internets nos permite ahora copypostear una pared de links y seguir nuestro camino. ¡Ni siquiera hace falta escribir nada! Por otro lado, una refutación consistente puramente de links es inaceptable y con buen motivo.

Conclusión

No hay que dejarse tragar por la Gish Gallop. Si uno está siendo sometido a una, mi consejo es retroceder un paso, reconocer explícitamente que es imposible responder a todo, pedir que el oponente identifique el argumento que crea más sólido e importante y discutir sobre eso.

Todavía estoy tratando de encontrar una buena traducción ya que la literal es bastante ridícula. Quizás una buena sería “La metralla de Gish” o simplemente “la metralla”, eliminando la referencia que quizás no muchos hispanoparlantes entiendan. Aprecio sugerencias.

Tuesday, 31 August 2010

Epistemofobia: Falacia del Continuo.

Continuum A mí no me preocupa la posibilidad de quedarme pelado. De hecho, estoy convencido de que tal cosa es completamente imposible. A pesar de que mi padre es una bocha, sé que no hay posibilidad de que alguna vez yo sea pelado. Esta conclusión no se debe a ningún análisis genético ni a algún producto que esté usando en mi cabellera, es el resultado de un simple argumento lógico. Veamos.

Hoy tengo pelo; no soy pelado. Supongamos que mañana se me cae un pelo. ¿Me convierto en pelado? No, claro que no. Tampoco seré pelado si al día siguiente pierdo otro más. Dado que al caer un pelo no me convierto de no-pelado en pelado, no importa cuantas veces repita el proceso, nunca voy a ser pelado. Alguien podría decir que luego de perder todos los pelos me convierto en pelado, pero ese es un criterio ridículo, ¿acaso diría que alguien con sólo 1 pelo no es pelado? ¿Y con 2, 3 4 ó 5? Dado que al agregar un pelo no me puedo convertir en no-pelado, no importa cuantas veces repita el proceso, nunca voy a dejar de ser pelado. Por lo tanto, si aplicamos el criterio de esa persona, ¡habría que considerar pelado hasta un hombre con la más abundante de las cabelleras!.

Así de ridículos son los argumentos que incurren en la falacia del continuo. A pesar de haber sido reconocida por Embulides de Mileto hace 2500 años con su paradoja sorites, hay personas que siguen pensando implícita o explícitamente que es imposible distinguir entre dos extremos cuando hay casos en el medio cuya clasificación es ambigua. Es una negación de que cambios cuantitativos graduales pueden general cambios cualitativos. No hay controversia alguna al decir que esto aplica para gotas de agua y océanos o granos de arena y playas, pero por alguna razón hay personas que creen que esta falacia no aplica cuando se habla de óvulos fecundados y seres humanos.

Es que en las discusiones sobre el aborto es en donde más palpable e importante se vuelve esta concepción errónea (jeje). Para algunos anti-abortistas el punto central de su argumentación es que un cigoto es lo mismo que un ser humano. También aplica a los creacionistas quienes afirman que la especiación es imposible porque las crías de un gato siempre va a ser un gato y se creen que, en algún momento de la historia evolutiva, un mono dio a luz a un bebé humano. Pero esto es claramente absurdo; afirmar que un cigoto es un ser humano es lógicamente equivalente a sostener que una semilla es un árbol.

ring Un ejemplo impactante de un continuo son las especies anillo. Se trata de poblaciones de animales cuyo hábitat es muy extenso y tiene forma de anillo. Podemos dividir el territorio en varias partes iguales y las poblaciones de cada uno pueden tener crías fértiles (criterio para definir una especie) con los de los territorios adyacentes. Pero si bien la población del territorio A puede reproducirse con el B y el B puede hacerlo con el C, es posible que el grupo A no se pueda reproducir con el grupo C. Es decir que si aplicamos a rajatabla la definición de especie, deberíamos decir que A y B son la misma especie, B y C son la misma especie pero A y C son distinta especie.

Conclusión.

El mundo es complicado y los conceptos muchas veces son borrosos. No siempre uno puede trazar una línea bien clara entre dos estados distintos y es por eso que uno debe remitirse a convenciones. Una persona mayor de 18 años es un adulto y tiene todos los derechos y obligaciones de uno. El aborto, en varios países, está permitido hasta las 14 semanas. Uno puede (y debe) discutir dónde se traza esa línea, pero nunca puede argumentar que tal línea no existe ni es significativa.

Tuesday, 27 July 2010

Epistemofobia: Falso balance.

Falso Balance  Dicen que todo hecho de la vida puede relacionarse con un capítulo de Los Simpsons y hasta ahora no he encontrado una situación en la que esto no sea cierto. Por lo tanto voy a empezar a ilustrar esta falacia mediante un clásico:

Kang: ¡Aborto para todos!
Multitud: - ¡Buuuuu!
Kang: De acuerdo, no hay aborto para nadie.
Multitud: ¡Buuuuu!
Kang: Ehm.. Aborto para unos, banderitas estadounidenses para otros .
Multitud: ¡Eeeeeeeehh!

El Falso Balance es muy popular en  “documentales” acerca de temas… “controversiales”. En Discovery Channel, por ejemplo, pasaron hace poco un programa sobre Nostradamus. Los productores cometían la esta falacia cada vez que mostraban las opiniones claramente absurdas de los creyentes mano a mano con las opiniones de escépticos y, peor aún, hechos concretos. Más cerca de casa, esta argumentación fue utilizada en cantidad por quienes rechazaban el matrimonio homosexual cuando afirmaban que había que respetar y tener en cuenta a todas las opiniones. Como si los reclamos de una minoría discriminada tuvieran el mismo peso y relevancia que la incomodidad de una población reaccionaria.

En su forma general, esta falacia consiste en asumir que en toda discusión hay 2 bandos igualmente válidos y que, generalmente, la verdad se encuentra en un punto medio. Por este motivo también suele llamarse Golden Mean Fallacy [Falacia de la Media Dorada]. Esto es aproximadamente verdad en muchos campos, especialmente cuando se trata de la política (aunque no siempre son sólo 2 bandos, claro está) o en cualquier otro ámbito en donde los valores y los intereses personales tienen gran importancia. Por ejemplo, tiene perfecto sentido cuando se trata de de llegar a un acuerdo comercial o cuando se quieren establecer políticas económicas que afectan a varios sectores de la población. En la vida cotidiana y en las decisiones que hacemos a diario tratar de entender todos los puntos de vista es muy útil; es una regla heurística simple que nos sirve para vivir en sociedad.

Pero cuando se trata de cuestiones de hecho, especialmente aquellas en las cuales existe un consenso científico, esta forma de pensar falla miserablemente. No hay dos bandos cuando se trata de evolución, ni acerca de la efectividad de las vacunas, el calentamiento global o si el 2012 será el fin del mundo. Es verdad que todo conocimiento es provisional, pero cuando se trata de hechos tan sólidamente establecidos sólo existen la verdad y los vendedores de humo; decir que hay dos bandos igualmente válidos en cuestiones científicas claras es uno de los peores tipos de desinformación. El 26 de julio, el gobierno británico hizo exactamente eso.

En el Reino Unido, se estuvo llevando a cabo una investigación para determinar si estaba justificado que el estado financie tratamientos e investigación homeopáticos. El comité creado para eso sentenció, luego de analizar las evidencias y escuchar declaraciones representando todas las opiniones llegaron a una firme y clara conclusión: la homeopatía no funciona y no debe ser financiada. ¿Qué decidió hacer el parlamento? Publicó una “Respuesta Gubernamental al reporte ‘Checkeo de evidencia 2: Homeopatía’ del Comité de Ciencia y Tecnología” en el que dice que, a pesar de que la homeopatía no sirva, el gobierno va a seguir financiándola, entre otras razones, porque

(…) la diversidad geográfica, socioeconómica y cultural de Inglaterra,(…) involucra todo un rango de consideraciones incluyendo, pero no limitada a la eficacia.

y

(…) la principal razón para la decisión del NHS es que la homeopatía esté disponible para proveer elección al paciente.

Me pregunto si, en el espíritu de la decisión libre del paciente, Inglaterra va a empezar a financiar la brujería, la frenología y la remoción de la piedra de la locura. Lo que hizo el parlamento británico es poner a la medicina y la homeopatía en igualdad de condiciones para que el paciente elija entre ellas. Esto es una barrabasada, nadie en su sano juicio propondría dar a elegir entre una modalidad médica cuya falta de eficacia está demostrada y una modalidad seria y con buen fundamento evidencial (los pacientes aún podrían elegir una sobre la otra usando su libertad, pero el gobierno NO debería financiarla).

Conclusión.

Si bien útil en ciertas situaciones, esta falacia informal es peligrosa porque equipara posiciones intelectuales completamente diferentes. Como tantas otras, el público lego y desinformado es particularmente vulnerable ya que éste sólo puede confiar en las autoridades del tema. Alguien no versado ni en lo más básico de biología puede ver las debacles que se están dando en EE.UU. y pensar que existe un legítimo debate científico entre creacionistas y evolucionistas (y esto incluye a la Iglesia Católica con su posición de que la evolución del hombre “no está 100% comprobada” porque todavía no encontraron el eslabón perdido).

Sunday, 18 July 2010

Epistemofobia: Arenque rojo.

Arenque Rojo  El arenque rojo (o Ignoratio Elenchi) consiste en utilizar argumentos que pueden ser válidos y verdaderos pero completamente irrelevantes con el fin de quitar la atención al problema principal. El término proviene de la idea de usar un pescado con olor fuerte para distraer a los perros de caza y fue originada por el periodista William Cobbett (si wiktionary no me miente). Como el argumento o premisas presentadas pueden ser correctos, no se trata estrictamente de una falacia lógica sino de una falacia informal. Una forma de resumirlo sería: “La conclusión se sigue de sus premisas pero, ¿qué importa?”.

Uno caso particular de arenque rojo se vio durante la reciente campaña en contra del matrimonio homosexual y es la idea de que

apenas un 5% (o menos) de la totalidad de la población de orientación homosexual tiene interés en contraer [matrimonio], y una vez que lo contrae la unión tiene baja duración.

Esto es un arenque rojo a todas luces y es un argumento que yo ya he criticado como tal. Supongamos que fuera verdad, ¿qué relevancia tendría? .

En la teoría se trata de una técnica argumentativa relativamente simple de detectar, pero en la práctica las cosas son más confusas. Muchas veces los arenques rojos toman la forma de argumentos inválidos o premisas falsas y en el calor de la discusión uno se puede ver tentado a criticarlas. Así la discusión se va por una tangente cuya resolución sería irrelevante al tema central que se discute. Ese habría sido el caso, por ejemplo, si en vez de descartar el argumento anterior, hubiera tratado de criticar sus premisas. Habría tenido que consultar fuentes y analizar estudios para determinar si los números que presentan son correctos. Al final, sin embargo, nada de eso habría sido relevante; habría sido una gran pérdida de tiempo.

Una forma rápida de reconocer los arenques rojos es preguntarse, si la premisa presentada fuera falsa, ¿afectaría la validez o veracidad del argumento principal? Reconocer una tangente irrelevante a tiempo es increíblemente eficiente. Quien lo está esgrimiendo probablemente tenga un argumento elaborado y complejo para establecer esa premisa y al declararlo irrelevante, se le corta las piernas prematuramente.

Conclusión

Los arenques rojo son difíciles de reconocer en el calor de una discusión, especialmente si se trata de un debate en vivo. Si uno presta atención, podrá ver que en los encuentros verbales la cantidad de tangentes irrelevantes es asombrosa. Esta es una de las razones por las cuales prefiero los debates escritos y es ahí donde el arenque pierde su poder. Es importante tomarse su tiempo al analizar los argumentos en su totalidad y no atacar la primera falsedad o absurdidad que se encuentra. Antes de responder a algo siempre hay que preguntarse por su relevancia además de su falsedad; de otra forma uno tiene el riesgo de terminar peleando contra un pescado oloroso.

Monday, 12 July 2010

Epistemofobia: Cherry Picking.

  Cherry Picking  Cherry Picking es una técnica usada por los negacionistas y epistemófobos en general que consiste en seleccionar de la literatura científica y los datos disponibles, sólo los que sostienen su postura e ignorar toda evidencia que la contradiga. El término que podría traducirse como “cosecha de cerezas” hace referencia a que cuando un agricultor selecciona las frutas para cosechar y luego vender, sólo va a elegir las más maduras y sabrosas. Cualquier observador que ve una canasta de ricas cerezas podría suponer que son todas así, ignorando de este modo la gran cantidad de frutas podridas y feas que se pierden en el proceso. Se trata de una falacia muy difícil de detectar y contrarrestar. Para hacerlo hay que estar suficientemente familiarizado con la totalidad de la evidencia científica y con la mayoría de los argumentos de un debate particular.

Todos tenemos el riesgo de realizar cherry picking. Uno puede hacerlo de buena fe si no conoce cuerpos enteros de evidencia que contradicen lo que uno cree o si sufre de un mal caso de sesgo de confirmación. Alguien puede pensar que cada vez que piensa en una persona ésta lo llama por teléfono; si se la confronta, ésta va a contar varios casos en lo que esto fue verdad pero también va ignorar todas las veces que no pasó. Eso es un cherry picking de buena fe. Lo mismo si alguien sólo lee los artículos científicos que muestran efectos positivos de la homeopatía; si no conoce el vasto cuerpo de literatura que no muestra efectividad alguna, es posible que termine con una idea sesgada de la realidad.

Contrarrestar estos casos es relativamente simple. Si el error es realmente inconsciente o fruto de la ignorancia, lo único que hay que hacer es mostrar evidencias contradictorias. Claro que somos humanos y, por desgracia, los datos no son tan convincentes como deberían, pero presentar toda la evidencia en su contexto con suerte va a hacer que los espectadores neutrales consigan tener una idea correcta del estado de cosas.

Pero otras veces, la falacia se usa voluntariamente, con malicia e intención de desinformar. Los perpetradores suelen ser personas con un conocimiento más profundo de la evidencia y que tratan de moldear sus argumentos intencionalmente ignorando partes importante de la evidencia. Este tipo de cherry picking es más difícil de notar y de combatir ya que desde su misma concepción tienen la intención de pasar desapercibidos y ser lo más convincentes posible.

Un caso particularmente malo (y el que me inspiró a escribir este post) es el de un negacionista climático diciendo que hace 15 años que no hay calentamiento global. Es técnicamente correcto que en el período 1995-2009 la tendencia es positiva (0,12ºC por década) pero no al nivel de confiabilidad de 95% que es el necesario para definir la significatividad estadística, pero esto es porque es menos probable encontrar tendencias significativas en períodos cortos. Esto ya es suficientemente malo. Decir que la tendencia no es significativa en los últimos 15 años pero omitir que es muy difícil tener tendencias significativas en períodos tan cortos de tiempo es claramente deshonesto cuando uno sabe de lo que está hablando, pero cuando uno investiga un poco más sólo se vuelve más perverso: la tendencia se vuelve significativa si se selecciona el período 1994-2009. En otras palabras, en los últimos 16 años la tendencia es positiva. Omitir este dato clave es engañoso y deshonesto. Como comenté en el post original, es como decirle a un paciente de cáncer que, como en los últimos 7 días el crecimiento del tumos no fue estadísticamente significativo, no hace falta hacer quimioterapia cuando en el período de 8 días el crecimiento sí es significativo.

Conclusión

La técnica de cherry picking es simple de realizar. La mayoría de los estudios científicos dan resultados erróneos y buscar estudios en internet es algo trivial. Grupos dedicados a nociones pseudocientíficas pueden financiar, publicar y publicitar pequeños estudios mal realizados para confirmar sus creencias. La naturaleza segregativa de internet permite crear cámaras de eco en donde las personas pueden encontrar evidencia seleccionada específicamente para confirmar sus creencias previas. Y, para empeorar las cosas, se acopla perfectamente con sesgos cognitivos preexistentes y de muy difícil erradicación.

El cherry picking es una de las mejores y más usadas herramientas en el arsenal de los ideólogos y negacionistas.